Toni Muñoz, uno de los pilares del Doblete rojiblanco

Prácticamente, toda una vida futbolística en rojiblanco. Y es que Antonio Muñoz Gómez, Toni Muñoz, (Córdoba, 04-02-1968) fue un jugador que dejó huella en el Club Atlético de Madrid. Un club al que llegó tras haber despuntado en el Córdoba CF y en el que acabó colgando las botas. Con los atléticos, el cordobés logró títulos y también disfrutó de la experiencia de ser internacional absoluto.

El debut en categoría Senior para Toni Muñoz se produjo en la temporada 1988-1989, con el Córdoba CF. En el club blanquiverde, el zaguero jugó aquella campaña en Segunda División B, cuajando buenas actuaciones: disputó 22 encuentros y anotó un gol. Gracias a ello, fichó en el verano de 1989 por el Club Atlético de Madrid, para reforzar a su filial. Estuvo un año en el Atlético Madrileño, con el que sufrió un descenso a Segunda División B. Pese a ello, con el segundo equipo rojiblanco disputó 31 partidos y marcó tres goles.

Esas buenas actuaciones acabaron abriéndole, de par en par, las puertas del primer equipo en la temporada 1990-1991. Una campaña en la que, en la jornada inaugural, vivió su debut con el Club Atlético de Madrid visitando al Valencia CF: entró en el minuto 89 en lugar de Solozábal. Durante su primer año en el club del Manzanares, Toni Muñoz disputó 17 compromisos oficiales. Incluida, la gran final de la Copa del Rey ante el RCD Mallorca. Fue su primer título como colchonero.

Un año más tarde, Toni Muñoz volvió a alzar el torneo del k.o. con el Club Atlético de Madrid. Los rojiblancos revalidaron la corona copera tras vencer en la gran final al Real Madrid CF, por 0-2. Una final que el cordobés comenzó desde el banquillo, entrando en acción a partir del minuto 77. Aquel fue su partido número 41 de dicha temporada.

En los años siguientes, el cordobés mantuvo un rol destacado en el Club Atlético de Madrid, siendo un jugador que gozó de la confianza de los entrenadores que pasaron por el banquillo del estadio Vicente Calderón. Fueron muchos, dada la inestabilidad vivida en ese aspecto por la volatilidad de Jesús Gil.

Sin duda, la temporada más especial de Toni Muñoz como rojiblanco fue la 1995-1996. Una campaña en la que, a las órdenes de Radomir Antic, el Club Atlético de Madrid logró su histórico Doblete. Los rojiblancos se consagraron campeones de Liga y Copa del Rey, siendo estos los últimos títulos del cordobés. Un futbolista que contribuyó a esos éxitos tras jugar 50 compromisos oficiales.

Pudo disputar tres finales más, perdiéndolas todas: una de la Supercopa de España ante el FC Barcelona y dos de Copa del Rey, cayendo ante el Valencia CF y el RCD Espanyol. La campaña de la final copera ante los periquitos fue bastante dura para los atléticos, que sufrieron un duro e inesperado descenso a Segunda División.

Pese a ello, Toni Muñoz se mantuvo en el Club Atlético de Madrid en el primero de los dos años que el equipo pasó en el infierno de Segunda División. Fue la temporada 2000-2001, en la que afrontó 13 encuentros con los madrileños. Tras eso, colgó las botas habiendo disputado 365 partidos como atlético.