Rubiales, in or out: esa es la cuestión

Llegó el día señalado, desde que estallara la crisis del Covid-19 e hiciera saltar por los aires la competición en la categoría de bronce del fútbol patrio. Todos los clubes de esta han tenido sus miradas puestas en el despacho del Sr. Rubiales en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, y ayer por fin se anunció la finalización de la temporada, al menos en su fase regular.

Como ya hemos enunciado en el párrafo anterior, ayer llegó el esperado anuncio por parte de la Real Federación Española de Fútbol (por medio de su presidente), de dar por finalizada la liga (o al menos en parte), pues se finaliza la temporada regular, pero no así los play-off por el ascenso (y es que la Federación se ve obligada por la firma del convenio con la Liga a ascender a cuatro equipos). Y es en esta parte donde la categoría de bronce se ha convertido en una tertulia más propia de la prensa del corazón.

Me explico, resulta que la jornada se para en la jornada 28, o lo que es lo mismo con un 75% del campeonato regular disputado. Parecía claro que la solución a la problemática era sencilla, pues no amigos, porque al bueno del Sr. Rubiales se le ocurrió que este año no debía haber descensos (una medida que sin duda tiene tintes electoralistas, pues cabe recordar que hay pendientes unas elecciones).

Esto provoca que se planteen una serie infinita de propuestas, pues desde el punto de vista de la próxima temporada la categoría ya no será un pozo, sino toda una tumba (pues se plantea la ampliación a 100 equipos). Todo ello provocó que muchos defendieran que subieran los líderes de cada grupo (algo ilógico por la propia naturaleza de la competición, que no concede ascensos a los líderes al término de la temporada regular).

En resumen, como esta parte a buen seguro mucho de nuestros estimados lectores serán conocedores de ella, voy a pasar a expresaros mi humilde opinión:

En primer lugar, veo que ninguna decisión que se tomara sería justa, pues lo más justo para todos sería concluir la temporada regular. Ahora bien, como resulta inviable por el número de partidos necesarios, estoy de acuerdo en que los play-off los disputen los cuatro primeros de cada grupo (aunque bien podría ser un final four por grupo y no el formato de siempre, con ello se reducirían a 12 los partidos a disputar en detrimento de los 14 del actual formato).

En segundo lugar, no estoy de acuerdo con que no haya descensos de categoría. Sencillamente por lo que esto conlleva en el aumento de equipos en la misma, lo que la provoca un hundimiento total el próximo curso (y más si tenemos en cuenta las pérdidas económicas que se le avecinan a los clubes, derivadas de la pérdida de taquilla, abonos y patrocinios, cabe recordar que no se espera público en los estadios hasta enero del 2021).

En tercer lugar, ha quedado patente que esta categoría necesita una reforma en profundidad que la haga viable y vendible (algo que seriamente me deja mis dudas vaya a solucionar la Segunda B Pro o Liga Luis Aragonés).

Así pues, Rubiales otra vez ha tomado una decisión medio buena, y sinceramente se me hizo raro no escuchar la opinión del candidato Casillas, que perdió una oportunidad única para que su mensaje llegara al gran publico.