Rogelio Sosa, una de las grandes figuras del Real Betis

No cabe duda de que Rogelio Sosa Ramírez (Coria del Río, 11-04-1943) tiene un lugar especial dentro de la historia del Real Betis. Un equipo al que dedicó su carrera profesional, permaneciendo en la primera plantilla verdiblanca durante 16 temporadas consecutivas. En dicha etapa, pudo deleitar a la afición heliopolitana con su calidad: se erigió en uno de los símbolos del equipo.

Un futbolista que dio sus primeros pasos en el mundo del fútbol en las filas del Victoria Balompié, donde brilló con luz propia. No en vano, acabó recalando en los escalafones inferiores del Real Betis en el año 1957, compitiendo en categoría Juvenil. En la temporada 1960-1961 fue cedido al Tomelloso, mientras que un curso más tarde jugó en préstamo en una SD Ponferradina que competía en Tercera División.

Tras estas experiencias para adquirir rodaje, Rogelio Sosa dio el salto a la primera plantilla del Real Betis en la temporada 1962-1963. Con apenas 19 años debutó como verdiblanco en la máxima categoría del fútbol español, de la mano de Fernando Daucik: fue en la jornada inaugural, ante el Real Madrid CF. En aquella primera experiencia en la élite, disputó 16 partidos y anotó un gol.

No tuvo tanta fortuna en la temporada 1963-1964, en la que apenas participó en dos partidos en Primera División. Es a partir del curso siguiente cuando la suerte de Rogelio Sosa en el Real Betis comienza a cambiar. Y es que, en el curso 1964-1965, comenzó a dejar verdaderos detalles de su genialidad sobre el terreno de juego. Disputó 14 partidos, anotando cuatro goles. Cifra que igualó en la siguiente campaña, en la que sufrió el descenso a Segunda División con el conjunto heliopolitano.

Así las cosas, Rogelio Sosa se mantuvo en el equipo en Segunda División, siendo decisivo para lograr el ascenso: anotó siete dianas en 27 partidos. Sin embargo, el Real Betis no tuvo una larga andadura en Primera División: en la temporada 1967-1968 volvió a perder la categoría. Todo ello, en una campaña en la que nuestro protagonista consiguió tres tantos en 27 encuentros.

Se mantuvo durante tres temporadas en la categoría de plata, siendo uno de los líderes del Real Betis. Esa andadura por Segunda División finalizó en el curso 1970-1971, en el que el equipo verdiblanco logró el título para regresar a la máxima categoría. Un hito al que Rogelio Sosa contribuyó disputando 16 partidos y anotando cuatro goles. Todo ello, pese a perderse varios meses por culpa de una lesión de rodilla por la que tuvo que pasar por el quirófano.

Sin embargo, apenas dos temporadas más tarde sufrió un nuevo descenso: el tercero de su carrera. Aquella etapa en Segunda División fue bastante breve. Y es que, en la temporada 1973-1974, el Real Betis volvió a conseguir el primer puesto en la categoría de plata. Fue una de las mejores campañas de Rogelio Sosa, que en el plano anotador consiguió 11 dianas en los 30 partidos en los que tuvo la oportunidad de jugar.

Desde entonces, siempre jugó con el Real Betis en Primera División. Una categoría en la que brilló con luz propia en la temporada 1974-1975, en la que anotó ocho goles en 30 partidos. En esta etapa, además, vivió una de las mayores alegrías de su carrera: la consecución de la Copa del Rey ante el Athletic Club, en el estadio Vicente Calderón. Una campaña más tarde, Rogelio Sosa acabó colgando las botas, disputando su último partido como verdiblanco ante el Cádiz CF, en la vigésimo quinta jornada.

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