Rafa Paz, un granadino que dejó huella en el Sevilla FC

Rafael Paz Marín (Puebla de Don Fadrique, Granada, 02-08-1965) fue un futbolista que dejó una profunda huella en el Sevilla FC. Un club al que consagró la práctica totalidad de su carrera deportiva, si bien no pudo colgar las botas en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán. Y es que su despedida del fútbol en activo se produjo en México. Además, vivió importantes hitos tanto con la selección absoluta como con las categorías inferiores.

Los primeros pasos de su carrera se dieron en el fútbol base granadino, donde pudo llegar a jugar en el Granada 74. Un club caracterizado por pulir a grandes talentos, donde se mantuvo hasta su etapa como Juvenil. Ahí, su progresión y buenas maneras llamaron la atención de diversos clubes. Finalmente, fue el Sevilla FC el que se hizo con sus servicios, incorporándolo a sus filas.

En el club nervionense, Rafa Paz comenzó jugando con el filial en Tercera División. Sin embargo, pudo debutar de forma precoz en Primera División  en la temporada 1984-1985, en el marco de la huelga de futbolistas convocada por la AFE. Así, formó parte del Sevilla FC que en la segunda jornada recibió al Athletic Club, venciendo por 3-0.

Tras ese anecdótico estreno con el primer equipo, el granadino retornó al filial. Cuajó muy buenas actuaciones, que le valieron para ser convocado para la disputa del Mundial Juvenil de 1985 de la URSS. Una cita donde España cuajó un brillante papel, obteniendo un más que meritorio subcampeonato: en la final, La Roja acabó cayendo derrotada a manos de Brasil. En dicha final, Rafa Paz fue alineado como titular.

El curso 1986-1987 fue el primero en el que este futbolista tuvo la posibilidad de formar parte, como miembro de pleno derecho, de la primera plantilla del Sevilla FC. Esa campaña marcó su brillante trayectoria en el club sevillano, donde Rafa Paz se erigió en un jugador importante en labores ofensivas. Fueron 25 los goles que festejó a lo largo de los años que pasó en el equipo nervionense en la competición liguera.

Una etapa en la que Rafa Paz fue determinante, por ejemplo, para lograr dos clasificaciones para la Copa de la UEFA. La primera de ellas fue en la temporada 1989-1990, en la que el Sevilla FC pudo finalizar en sexta posición. Aquella fue, además, su mejor temporada en la élite, ya que marcó seis goles en 37 partidos. Posteriormente, en el curso 1994-1995, el granadino volvió a lograr una clasificación europea con los hispalenses, que acabaron en quinta posición.

La andadura como sevillista de Rafa Paz, sin embargo, no finalizó con buen sabor de boca. Su última campaña en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán fue la 1996-1997, saldada con el amargo descenso de los hispalenses a Segunda División. En su último año en el club, el granadino jugó 28 partidos y marcó dos goles.

No pudo continuar en el Sevilla FC de cara a la siguiente campaña, por lo que se vio obligado a hacer las maletas. Acabó encontrando acomodo en el Atlético Celaya, donde ya jugaban españoles como Emilio Butragueño o Martín Vázquez. Colgó las botas en México, tras jugar 17 encuentros y anotar una diana.

Mundialista con España

Además, Rafa Paz tuvo la oportunidad de ser internacional absoluto con España. Su debut con La Roja se produjo ante Checoslovaquia, en un amistoso en 1990. Ese mismo año, el granadino tuvo la oportunidad de ser incluido por Luis Suárez en la convocatoria para jugar el Mundial de Italia. Una cita en la que ayudó a que el cuadro español alcanzara los octavos de final, disputando dos encuentros.