Nace la Copa de Rubiales

Momento histórico el del pasado lunes en la asamblea de la RFEF: entre otras cuestiones se aprobaba el nuevo formato de Copa del Rey.

Pues sí, queridos lectores, ayer se sometía a votación el nuevo formato de la segunda competición en importancia del fútbol patrio. En este nuevo formato participarán un total de 116 equipos, que se distribuirán de la siguiente manera: 20 equipos de Primera División, 22 equipos de Segunda División, 28 equipos de Segunda División B, 32 equipos de Tercera División, 10 equipos de las diferentes territoriales y cuatro equipos procedentes de la Copa Federación.

Las fechas de las eliminatorias serán las siguientes: Previa Territorial: por determinar, Primera Ronda: 18 diciembre 2019, Segunda Ronda: 12 de enero 2020, 16ªvos: 22 de enero 2020, 8ºvos: 29 de enero 2020, 4ºtos: 5 de febrero 2020, Semis: 12 de febrero y 4 de marzo de 2020 y Final 18 de abril 2020.

La gran novedad es la vuelta al partido único, aunque la Federación no deja especificado si el escenario será determinado por la categoría del equipo o por sorteo, aunque lo más seguro es que el partido se dispute en el de menor categoría. Este criterio se rompe en las semifinales, donde se volverá a la ida y vuelta. Otra de las características de este formato es la inclusión en primera ronda de todos los equipos de la LFP, a excepción de los cuatro participantes en la nueva Supercopa (que se disputará también en enero y muy previsiblemente en suelo extranjero). Estos 38 equipos se distribuirán por proximidad geográfica con los equipos de territorial, Tercera y Copa Federación, quedando un cupo de ocho equipos que se enfrentarán a los Segunda B.

Hasta este punto hemos querido explicar cómo y cáando se va a organizar la nueva Copa, ahora vamos a pasar a las incógnitas.

En Primera y en Segunda, resulta evidente que no hay problemas: la juegan todos ya que no hay ningún filial de por medio. Pero ojo, porque para el año que viene no, pero en próximas ediciones se puede dar el caso de algún filial en la categoría de plata y este punto no queda especificado.

En Segunda B, a la que le corresponde un cupo de 28 equipos, según la Federación entrarían los siete primeros clasificados de cada grupo, corriéndose el puesto entre ellos en el caso de haber filiales entre los siete primeros. Y aquí comienza el lío, pues ahora mismo en los cuatro grupos, hay siete filiales en puestos de Copa (si consideramos que la Segunda B es una única categoría), no tiene sentido que pueda haber equipos que aun quedando entre los 28 primeros de la misma se queden sin Copa a costa de uno con peor posición por el simple hecho de tener a filiales en su grupo entre los siete primeros.

Por poner un ejemplo, actualmente el Marbella F.C. se encuentra en el puesto 23 en lo que concierne al global, sin embargo su posición en la tabla es la octava del Grupo IV. Además por delante suya solo tiene a cuatro filiales. Pues bien, según la Federación tienen derecho a entrar equipos en un peor ranking global, en mi opinión un despropósito monumental.

Pero vamos a pasar a la Copa Federación, entendiendo las motivaciones que llevan a la Federación a dar cupos a esta competición, hay que recordar que en ella pueden participar filiales. Se da la paradoja que de los cuatro semifinalistas de esta pasada edición, tres tienen plaza por su clasificación en liga (Mirandés, Cornellá y Socuéllamos(líder de su grupo de Tercera). Solo el Internacional de Madrid se vería beneficiado de este cupo. ¿Qué ocurre con estas plazas?Otra incógnita no resuelta.

Pasamos a Tercera División. Entran los 18 campeones y los 14 mejores segundo por coeficiente (¿qué significa? ¿Puntos, ranking histórico?) además hay que tener en cuenta que tanto Osasuna B como el Getafe B o Cádiz B son líderes de su grupo, y el Mallorca B es segundo. Teniendo en cuenta también que no son todos los grupos iguales en tamaño, lo que puede provocar un beneficio para los clubes que juegan en grupos de 22 equipos.

En cuanto a los equipos campeones de territoriales, tendrán que jugar una previa entre los 20 campeones, entendiendo que será por proximidad geográfica. Hecho que tampoco se puntualiza por parte del ente federativo, y los 10 campeones tendrán que buscar un terreno de césped natural donde jugar sus encuentros de primera ronda (hay que puntualizar que es requisito indispensable para que tanto un Primera como un Segunda División disputen el partido), dándose el caso de que muchos de estos conjuntos no poseen instalaciones de césped natural.

En resumen, una Copa con algún claro , pero con muchos puntos negros, que además parecen perjudicar de manera seria a la Segunda División B.