Moisés Arteaga, un mediocampista con mucha clase

Moisés García Fernández, “Arteaga” (Cádiz, 01-06-1969) fue un mediocampista que dejó una brillante huella en los clubes en los que militó. Tuvo una prolífica carrera, que comenzó en las filas del Cádiz CF y que culminó en el modesto Chiclana. Entre medias, este jugador también defendió los colores de RCD Espanyol y de Rayo Vallecano. Fue en el cuadro catalán donde vivió sus mejores momentos, siendo el punto culminante el levantar el trofeo que acreditaba a los periquitos como campeones de la Copa del Rey en el año 2000.

Parecía destinado a dedicarse al mundo del fútbol, ya que su padre también fue futbolista. El canario Manuel García Arteaga desarrolló su trayectoria en clubes andaluces de Segunda División, llegando a defender los colores de Real Jaén (en los cursos 1960-1961 y 1961-1962), Cádiz CF (entre los cursos 1962-1963 y 1965-1966) y Xerez CD (en la temporada 1967-1968). Un camino que también siguió Moisés Arteaga, brillando en los terrenos de juego gracias a su calidad y elegancia.

La carrera deportiva de Moisés Arteaga arrancó en los escalafones inferiores del Cádiz CF. Un equipo con el que debutó en la máxima categoría del fútbol español con apenas 19 años, en la temporada 1988-1989. Su estreno con el Submarino Amarillo se produjo en la trigésimo octava jornada, visitando al Real Murcia. En La Condomina, David Vidal le dio la alternativa, haciéndole saltar al rectángulo de juego en sustitución de Villa en el minuto 89.

En las siguientes dos campañas, Moisés Arteaga no gozó de demasiada continuidad en el Cádiz CF. En el curso 1989-1990, el mediocampista disputó cinco partidos en Primera División, mientras que en la siguiente temporada permaneció prácticamente inédito. Su suerte cambió a partir de la temporada 1990-1991, con Ramón Blanco en el banquillo. De la mano de este entrenador, el futbolista gozó de muchos minutos con el equipo de su tierra. No en vano, fue alineado en 32 compromisos oficiales: entre ellos, los dos de la promoción ante la UE Figueres.

Continuó enrolado en las filas del Cádiz CF en la temporada 1992-1993, saldada con el descenso del equipo a Segunda División. Pese a ello, Moisés Arteaga fue un jugador importante en aquel Submarino Amarillo, con el que disputó 33 partidos en el campeonato liguero: acumuló 2693 minutos en acción, anotando cinco goles. Una campaña más tarde, el gaditano cambió de aires: su destino fue el RCD Espanyol.

Un equipo que, en la temporada 1993-1994, compitió en la categoría de plata de nuestro fútbol. Desde su llegada, Moisés Arteaga se erigió en un pilar del cuadro barcelonista, ganándose plenamente la confianza de José Antonio Camacho. El murciano lo alineó en 28 compromisos ligueros, en los que anotó cuatro dianas. Fue una temporada plenamente exitosa para los periquitos, que acabaron ascendiendo a Primera División tras lograr el título liguero.

Durante las siete siguientes temporadas, Moisés Arteaga mantuvo un rol destacado en el cuadro periquito. Un equipo con el que vivió importantes hitos. Sin lugar a dudas, el más alto fue la conquista de la Copa del Rey en la temporada 1999-2000. En aquella campaña, el combinado blanquiazul fue superando rondas hasta llegar a la gran final del torneo del k.o. ante el Club Atlético de Madrid. Una final que se saldó con victoria barcelonesa por 2-1: el gaditano capitaneó a los suyos, alzando un trofeo con el que se puso fin a la sequía de los catalanes.

Asimismo, en dos campañas pudo participar en competiciones europeas con el RCD Espanyol. La primera de ellas fue la 1996-1997, en la que el cuadro catalán alcanzó los dieciseisavos de final de la Copa de la UEFA: nuestro protagonista participó en cuatro partidos, anotando un gol. La segunda fue la temporada 2000-2001, en la que su equipo llegó nuevamente hasta los dieciseisavos de final de la Copa de la UEFA: en aquella ocasión, Moisés Arteaga disputó seis partidos.

En la temporada 2001-2002, Moisés Arteaga recaló en el Rayo Vallecano: un equipo al que ayudó a conseguir la permanencia en la máxima categoría, disputando 23 partidos y anotando dos goles. De cara a la siguiente campaña, el gaditano regresó al RCD Espanyol, con el que apenas pudo disputar dos encuentros en Primera División. Acabó colgando las botas en el Chiclana CF, en el que jugó entre los años 2003 y 2007.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.