Manolín Bueno, un eterno suplente que dejó huella

La historia de Manolín Bueno (Sevilla, 05-02-1940) es la de un futbolista que, pese a contar con unas extraordinarias cualidades, pasó a la posteridad por su rol de suplente. No en vano, durante 12 años este extremo permaneció a la sombra de Paco Gento en el Real Madrid CF. Pese a ello, cuando saltó al terreno de juego siempre tuvo la oportunidad de mostrar su inmensa calidad. La madridista no fue la única camiseta que defendió durante su carrera, puesto que también jugó en Cádiz CF y Sevilla FC.

Nacido en Sevilla, pronto acabó llegando a Cádiz: los avatares del destino propiciaron que su padre, Manuel Bueno se comprometiera con el Mirandilla. Acabada su carrera deportiva, pasó a trabajar en el club gaditano: primero, como masajista; luego, como conserje. Esto propició que la familia acabara viviendo en una vivienda habilitada en el propio estadio. Ahí se crió Manolín Bueno, dando sus primeros pasos en el mundo del fútbol.

Unos pasos que acabaron llevándole al Cádiz CF, con cuyo primer equipo debutó en la temporada 1958-1959. Con apenas 18 años, Manolín Bueno dio muestras de su calidad en el conjunto cadista, brillando con luz propia en Segunda División. Aquella campaña, el extremo llegó a participar en un total de 23 compromisos ligueros, consiguiendo seis dianas.

Sus buenas actuaciones no pasaron desapercibidas para los grandes del fútbol español: FC Barcelona, Valencia CF, Sevilla FC o Real Madrid CF siguieron sus pasos. Sin embargo, acabó siendo el conjunto madridista quien consiguió hacerse con sus servicios en la temporada 1959-1960. A partir de ahí, Manolín Bueno inició su trayectoria en el cuadro blanco, donde pese a sus cualidades tuvo un rol secundario. La mala fortuna quiso que ocupara la misma demarcación que Paco Gento, indiscutible en aquella época en el club madrileño.

Así las cosas, las oportunidades de Manolín Bueno en el Real Madrid CF se produjeron en las contadas ocasiones en las que Paco Gento no estaba a disposición del cuerpo técnico. Encuentros en los que el extremo brillaba, demostrando su gran calidad. Una calidad de la que también hacía gala en los partidos entre semana que organizaba el club madridista para que los suplentes tuvieran en acción.

Durante 12 temporadas, Manolín Bueno permaneció en las filas del Real Madrid CF. Un club en el que, pese a lo extraño de su situación personal, acabó disputando 119 compromisos oficiales, anotando 27 dianas. Además, pudo conquistar 13 títulos: ocho Ligas (en 1961, 1962, 1963, 1964, 1965, 1967, 1968 y 1969), dos Copas del Generalísimo (en 1962 y 1970), dos Copas de Europa (en 1960 y 1966) y una Copa Intercontinental (en 1961).

Con 31 años finalizó su periplo madridista, recalando en el Sevilla FC. La temporada 1971-1972 fue la primera de Manolín Bueno en el club nervionense, sufriendo un descenso a Segunda División. Pese a ello, tuvo bastante continuidad en el equipo, participando en 24 partidos y anotando tres goles. Continuó en el equipo en la siguiente campaña, sin poder lograr el ascenso: además, apenas disputó seis encuentros.

No colgó las botas en el cuadro sevillista, sino que lo hizo en el Balón de Cádiz. Un equipo con el que compitió en Tercera División en los cursos 1973-1974 y 1974-1975, disfrutando de sus últimos partidos como futbolista.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.