La UD Almería y el CD Lugo firmaron un nuevo empate en el estadio de los Juegos del Mediterráneo

La UD Almería y el CD Lugo acabaron firmando las tablas en su duelo directo en el estadio de los Juegos del Mediterráneo de esta decimoctava jornada del certamen. Un encuentro importante para los dos equipos, que buscaban los tres puntos para enlazar su segunda victoria seguida. No pudo ser, ya que el resultado final fue de 1-1. Además, los dos goles llegaron bastante pronto.

Muy pronto se le puso de cara el choque a la UD Almería. Apenas habían transcurrido 6 minutos desde el pitido inicial, tiempo suficiente para que Juan Carlos Real firmara un auténtico golazo para abrir el marcador. El delantero enlazó su segunda jornada perforando las redes del rival, con un lanzamiento desde media distancia ante el que nada pudo hacer el portero del CD Lugo. Así, el cuero acabó alojándose junto a la escuadra de la portería lucense.

No se vino abajo el cuadro gallego, que apenas dos minutos más tarde estuvo muy cerca de empatar: Escriche dispuso de un mano a mano con René Román. Sin embargo, entre el guardián de la portería unionista y el poste evitaron el tanto. Una circunstancia que no pudo producirse en el minuto 19, después de que el colegiado decretara una pena máxima a favor del CD Lugo. Cristian Herrera asumió la responsabilidad, engañando al meta local para empatar.

Superada la primera media hora de juego, sin embargo, el partido parecía que volvía a ponerse de cara para los intereses de la UD Almería, pues el CD Lugo se quedó con un futbolista menos sobre el terreno de juego. Luis Ruiz vio su segunda amonestación del choque, obligando a los suyos a afrontar lo que restaba de encuentro en inferioridad numérica.

Esta circunstancia estuvo cerca de ser aprovechada por la UD Almería, que durante todo el segundo período hizo gala de una actitud muy ofensiva. Los unionistas buscaron poner cerco a la puerta de Juan Carlos, quedándose muy cerca de volver a anotar en varias ocasiones: la más clara, con un testarazo de Saveljich que fue repelido por el travesaño. Sin embargo, en la recta final los rojiblancos sufrieron otra expulsión, muriendo el partido: Sekou vio la roja directa.