Huelva al fin sueña

El Recreativo de Huelva ha sido un eterno favorito en el Grupo IV de 2ªB desde la temporada 2015-2016, primer año en el que compitió en la categoría de bronce tras su descenso, pero la realidad se ha impuesto durante estos años a la teoría y el equipo tan solo ha sido capaz de pelear hasta las últimas jornadas por no caer al pozo de la Tercera División.

El Recre durante estos años,no se ha jugado un simple descenso de categoría: se ha jugado la vida, ya que es prácticamente inviable que un club con una institución y unas cargas económicas como las del Recreativo de Huelva pudiera seguir sobreviviendo en la última de las categorías nacionales del fútbol español.

En este período ha habido momentos malísimos, en los que el abuelo ha estado en la UCI, muy pocas han sido las luces y muchas las sombras. Desde una campaña de salvación hasta la expropiación del club por parte del ayuntamiento hacia Pablo Comas, cuya desastrosa gestión y nefasta transparencia ha estado a punto de hacer desaparecer a un club que a día de hoy, tiene nada más y nada menos que 129 años de historia.

De entre estos momentos negativos no se puede dejar pasar uno que marcó el corazón de los recreativistas. Eran las 21:16 del martes 15 de marzo del 2016, y el club hacía público un tuit en el que mencionaba que el encuentro del fin de semana ante el Granada B podría ser el último del Decano.

Huelva entera acudió en masa al llamamiento y llenó el Nuevo Colombino, un campo con capacidad para 21.670 espectadores, una asistencia totalmente inusual para la categoría de bronce… El Recreativo se jugaba la salvación tanto deportiva como económica en ese encuentro, y para la historia del recreativismo ha quedado ese gol a la media vuelta de Rubén Mesa en el minuto 89 que le insufló al Decano la dosis de oxígeno necesaria para seguir viviendo.

Pese a tantos escollos, la afición jamás ha abandonado a su equipo y desde el descenso la cifra de abonados no ha decrecido, sino que se ha multiplicado exponencialmente, superando a día de hoy los 10.000 abonados. El conjunto onubense, al fin, en su cuarta temporada en 2ªB se encuentra donde se merece, en puestos de play-off de ascenso.

El equipo, pese a haber estado esta misma temporada varios meses sin cobrar y haberse visto obligado a ejercer su trabajo diario en una ciudad deportiva en condiciones nada adecuadas, ha sido capaz de aislarse de todo lo negativo y colocarse en los puestos de privilegio en la tabla. Cuatro son los triunfos consecutivos que encadena el equipo, algo que el equipo solamente había conseguido en este período la pasada campaña.

La ilusión está desbordada ahora mismo en el entorno recreativista, y aunque siempre hay que tener cierta mesura e ir partido a partido, es normal que más de uno sueñe con el ansiado retorno al fútbol profesional tras tanto sufrimiento. De hecho, no cabe olvidar que el Recreativo de Huelva se ha vuelto a jugar su futuro estas mismas navidades.

El Ayuntamiento (actual propietario del club) se vio obligado a convocar un pleno extraordinario el día 27 de diciembre para aprobar un plan de rescate a la entidad recreativista en un montante económico que suponía un total de 3,8 millones para las arcas municipales.

El pleno finalmente aprobó la medida, y el Recreativo salvó su enésimo “match ball”. Este dinero será destinado a pagar el salario tanto de la plantilla como de los empleados durante el resto de esta temporada, por lo que se puede hablar de una tranquilidad momentánea en el aspecto extradeportivo.

Ahora al Recreativo, que está en la posición soñada desde el principio no ya de la temporada sino de su andadura en la 2ªB, le toca únicamente preocuparse por rendir al máximo en el terreno de juego para que el sueño de la merecida vuelta al fútbol profesional siga vivo y el recreativismo pueda vivir un mes de junio con las emociones a flor de piel disputando el ascenso a LaLiga 123.

La siguiente batalla será este fin de semana en Cartagonova ante el líder. En caso de victoria albiazul, los de José María Salmerón se pondrían a tan solo cinco puntos de los murcianos, alimentando aún más las opciones y la ambición de un equipo que se encuentra en su momento más dulce de la temporada.