Entrevista a Juan Márquez, entrenador de la UE Santa Coloma

Juan Márquez Contreras (San Juan del Puerto, 28-08-1971) afronta en esta temporada 2017-2018 uno de los retos más atractivos en su carrera en los banquillos. El preparador onubense asumió los mandos de la UE Santa Coloma, uno de los conjuntos con mayor historial de la Liga de Andorra. Un club en el que el técnico afrontaba su segunda aventura lejos de nuestro fútbol, puesto que en el pasado dirigió con éxito al Nacional de Potosí de Bolivia.

Ya desde su presentación como entrenador de la UE Santa Coloma, Juan Márquez se mostró ambicioso de cara a las expectativas de su equipo de cara a esta temporada. Una ambición que mantiene y refleja en la entrevista que muy amablemente concedió a El Córnder del Sur. En ella, el técnico onubense repasa cómo han sido sus primeros pasos en el fútbol andorrano y también su trayectoria en el fútbol boliviano.

Esta temporada aceptó la oferta de la UE Santa Coloma para hacerse cargo del equipo. ¿Qué fue lo que le llevó a recalar en este club? ¿Qué le atrajo de la posibilidad de entrenar en Andorra?

Lo que me llevó a recalar en este club fue que quería dirigir en Primera División del fútbol europeo, en un país donde se hablara español y que estuviera relativamente cerca de casa ya que tengo un hijo de 11 años que lo amo y ni él ni yo queríamos estar muy lejos el uno del otro. También, que el objetivo del club fuese intentar meterse en Europa League o Champions. Mi representante, Sergio Castro me habla de la posibilidad de venir a esta liga y lo veo bien. Mi amigo Edu Moya me llama un día diciéndome que le han pedido información de mí a través de Romero y evidentemente Edu les habla bien de mi persona y me anima a venir a esta liga y a este club. En el momento que el Presidente me llama personalmente y me propone la opción de venir a entrenar a la UE Santa Coloma, lo claro que me habla, y el interés que muestra para que yo sea el capitán de la nave, no me lo pienso. De hecho, en esa primera conversación el Presidente me dice que ya tiene entrenador y yo le digo que ya tengo equipo, sin ni siquiera haber llegado a un acuerdo económico. Al otro día me vuelve a llamar y creo que en dos minutos habíamos llegado a un acuerdo.

Me atrajo para venir a entrenar a Andorra que es una Liga en continuo crecimiento; ya no es la Liga de hace seis o siete temporadas pues ahora hay hasta seis equipos para jugar el play-off y disputar el título y los puestos que dan acceso a las competiciones europeas. La competición ha crecido muchísimo, hay muchos jugadores extranjeros y eso ha hecho crecer a la Liga y a los jugadores locales. De hecho la selección ha conseguido cuatro puntos en el clasificatorio del mundial, y en el último partido disputado en casa ante la todopoderosa selección de Portugal, campeona de Europa, de Cristiano Ronaldo, sólo perdió 0-2, y tuvo que salir Cristiano a resolver el partido en los minutos finales.

Tuvo la posibilidad de pelear por la Supercopa de Andorra ante el Vallbanc Santa Coloma. ¿Cómo recuerda aquella final? ¿Dónde pudo estar la clave del encuentro?

La recuerdo perfectamente, fue mi primer partido de competición ante el campeón de Liga. Fue una final muy disputada con prórroga incluida. La clave estuvo en una expulsión injusta de nuestro delantero Pedro, que en dos minutos vio dos tarjetas amarillas y fue lo que marcó el devenir de la final. En el minuto 110 pudimos ganar el partido en un mano a mano de nuestro delantero Víctor Bernat ante el portero rival, pero el balón dio en el poste y se salió. Cuatro minutos después, en el minuto 114, nos hacen el gol que le da la victoria al Vallbanc Santa Coloma.

¿Cuál es el objetivo que tiene marcado de cara a esta temporada 2017-2018 con la UE Santa Coloma?

El objetivo a corto plazo siempre es el partido semanal que nos toca. A medio plazo clasificarnos entre los cuatro primeros para disputar el play-off que da derecho a disputar los puestos europeos. A largo plazo, meternos en Europa League o Champions, aunque somos consciente que esta temporada está más difícil que nunca y el problema que estamos teniendo con tantas lesiones es un hándicap, pero no vamos a tirar la toalla y vamos a luchar hasta el final por lo máximo.

¿Qué valoración hace de los primeros partidos que ha tenido la oportunidad de dirigir en el campeonato andorrano? ¿Se han cumplido sus expectativas tras las primeras ocho jornadas de la competición liguera?

Las valoraciones me gusta hacerla en mayo, pero con todos los contratiempos que estamos teniendo por lesiones en una plantilla corta como la nuestra, mi valoración es bastante positiva hasta el momento. Creo que vamos a ir de menos a más, y en cuanto vayamos recuperando a los jugadores lesionados seremos más competitivos y más difíciles de batir para los rivales.

Las expectativas se están cumpliendo, aunque soy muy ambicioso y siempre quiero más, pero 11 puntos en los primeros ocho partidos, con 12 goles a favor y tan sólo siete en contra no está nada mal. Pero tenemos que ser ambiciosos siempre, y querer mejorar lo conseguido hasta ahora.

Si tuviera que destacar, en estos momentos de competición, una virtud y un defecto de la UE Santa Coloma sobre el terreno de juego, ¿cuáles serían? ¿Por qué?

Las virtudes, hablo en plural ya que en un equipo de fútbol me gusta hablar en plural, es el buen fútbol que hace el equipo, el buen trato de balón, la gran cantidad de recursos ofensivos que tiene el equipo, con jugadores de mucha calidad, extremos muy rápidos y con desborde por bandas, una defensa muy sólida, y un gran portero. De hecho la media de goles encajado por partido es de 0,87.

El defecto que destaco es que no estamos finos en la definición y tenemos que crear muchas ocasiones para hacer goles. Y por supuesto el tema de las lesiones que padecemos una epidemia tremenda, hasta cinco jugadores lesionados de larga duración.

¿Qué destacaría de la Liga de Andorra? ¿Cuál le parece que es la mayor dificultad de la categoría?

Destacaría la igualdad que hay entre prácticamente todos los equipos. Y el crecimiento que está teniendo la Liga  año tras año, con muchos jugadores extranjeros con experiencia en clubes de Primera División de Francia, Portugal, Uruguay… La mayor dificultad, son los entrenamientos y partidos a 2 grados bajo cero en campos helados. Es una experiencia nueva para mí el entrenar y jugar los partidos con tanto frío y en campos con nieve en los entrenamientos.

Hablemos un poco de usted como entrenador. ¿Cómo le gusta que jueguen sus equipos? ¿Prefiere hacer mayor hincapié en el aspecto ofensivo o en el defensivo?

Bueno, mis equipos me gustan que sean camaleónicos. Es decir, que sean capaces de adaptarse a cualquier sistema de juego, a cualquier rival, o a cualquier circunstancia del juego como puede ser por ejemplo una inferioridad numérica por expulsión, pero siempre con un estilo propio. Me gusta jugar con defensa de cuatro, con laterales de largo recorrido; un mediocentro defensivo que siempre esté dando equilibrio al equipo, dos volantes creativos, o dos mediocentros, donde uno haga las funciones más defensivas y el otro las funciones más creativas, con dos extremos que den mucha amplitud pero que sepan leer el partido y decidan cuándo meterse por dentro para darle la banda a los laterales, cuándo hacer una temporización ofensiva para esperar un desdoblamiento lateral o cuándo jugársela en un uno contra uno y buscar centros; un media punta que gane la espaldas de los mediocentros rivales y saque de sus posiciones a los defensas centrales contrarios y un delantero que fije los centrales y tenga siempre el gol entre ceja y ceja.

¿Piensa que se juega como se entrena?

Por supuesto. De hecho todas mis tareas utilizadas durante los entrenamientos semanales van dirigidas a cómo vamos a jugar el domingo. La intensidad en los entrenamientos también es clave, si un equipo se relaja en los entrenamientos durante la semana, luego eso se refleja en los partidos los domingo, y viceversa. Si un equipo es intenso semanalmente, los domingos se ve un equipo intenso.

La de la UE Santa Coloma no es su primera experiencia lejos del fútbol español, puesto que ya dirigió con anterioridad al Nacional de Potosí boliviano. ¿Cómo valora, en líneas generales, esa etapa de su trayectoria? ¿Con qué se queda de lo vivido en Bolivia?

La valoro de forma muy positiva, ya que era mi primera experiencia en una Liga profesional. Trabajar en un club profesional, con lo que todo eso conlleva, dirigir partidos en estadios como el Ramón Tahuichi Aguilera de Blooming con 20.000 espectadores que no dejan de animar a su equipo ni un solo segundo y ganar en ese estadio por primera vez en la historia de Nacional de Potosí, competir en la Liga contra entrenadores como Xavier Azkargorta con experiencia en el Mundial de 1994, poder disponer de un grandísimo profesional de la preparación física como es Pepe Delgado, poder llevarme tres jugadores españoles al proyecto, Jon Andoni, Bidari García y Bruno Pascua, trabajar con la metodología que utilizamos en el fútbol español y que dé tan buen resultado es para valorarlo positivamente.

Me quedo con lo que conseguimos en Bolivia con nuestro trabajo. Coger al club último en la clasificación y dejarlo cuarto y en puestos de Copa Sudamericana es todo un éxito.

A nivel futbolístico, ¿qué diferencias y similitudes encontró entre el fútbol español y el boliviano?

La diferencia principal es que en España se juega de forma más combinativa y se trabaja más durante la semana el aspecto técnico–táctico, y en Bolivia se juega de forma más directa y se trabaja más el aspecto físico que el técnico–táctico. Otra gran diferencia es jugar en la altitud con lo que ello conlleva, tanto en el aspecto físico como en la velocidad que coge el balón en los desplazamientos en largo o tiros a puerta. Es muy complicado jugar en altitud, de hecho hace poco Bolivia fue capaz de derrotar a la todopoderosa Argentina de Messi en La Paz.

Y la similitud es que el fútbol tiene un idioma universal, y que con jugadores de calidad técnica como disponíamos nosotros en Nacional de Potosí fuimos capaces de implantar nuestra metodología y el equipo jugaba de forma combinativa y muy similar a como se juega en España actualmente.

Durante su etapa en el campeonato boliviano, ¿cuál fue el hecho que más le llamó la atención? ¿Hasta qué punto el tema de la altura puede suponer un problema para afrontar un compromiso liguero?

Lo que más me llamó la atención es lo mucho que viven los aficionados los encuentros de rivalidad como por ejemplo Nacional de Potosí frente a Real Potosí. Gracias a Dios salimos victoriosos en esos enfrentamientos directos de rivalidad, o Blooming frente Oriente Petrolero por poner algún ejemplo. Los días de esos partidos no se habla de otra cosa y el equipo que sale perdedor, lo pasa mal ante sus aficionados, sobre todo ante los barras bravas.

El tema de la altura sí que supone un problema por la adaptación. El cuerpo humano necesita un período de adaptación y no es fácil adaptarse en poco tiempo, de ahí el famoso mal de altura que todos padecemos cuando estamos a muchos metros sobre el nivel del mar.

Para finalizar, ¿qué cree que le han aportado como entrenador sus dos etapas lejos de nuestro fútbol en Bolivia y en Andorra?

Me han aportado muchísimo como entrenador, creo que me he enriquecido y me encuentro mucho mejor preparado que antes de estas experiencias. Cuando entrenas a este nivel te das cuenta desde el punto de vista deportivo, el nivel competitivo que hay, lo fuerte físicamente que son los jugadores, o lo organizada, bien estructurada y seria que son las Ligas, el protagonismo  que tienes, la de periodistas y medios de comunicación que trabajan tanto en radios como en televisión y la repercusión que tiene todo lo que haces o dices. Cuando estás fuera de España te das cuenta de lo valorado que está el fútbol español, nuestra metodología de trabajo y lo bien mirado que está el entrenador español en líneas generales.

¡¡Ha merecido y merece la pena!!

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