Entrevista a Enrique Rivas, futbolista del Valdres FK

Enrique Rivas Ramírez (Lebrija, 30-01-1993) afrontó recientemente un nuevo reto en su carrera, al recalar en el Valdres FK. Un conjunto de la Tercera División de Noruega que llevaba tiempo tras su pista y al que ha acabado reforzando. Se trata de la segunda experiencia internacional de su carrera, pues el futbolista ya compitió en Islandia con el Fjardabyggd. Para hablar tanto de su actual aventura en el extranjero como de la anterior, atendió muy amablemente la llamada de El Córner del Sur.

Recientemente se produjo su llegada al Valdres FK, de la Tercera División del fútbol noruego. ¿Cómo se produjo su llegada a este conjunto? ¿Qué fue lo que le atrajo de la posibilidad de afrontar este nuevo reto en su carrera?

Tengo aquí a un compañero con el que he jugado en España, que es de mi ciudad, José Mari. Él me dijo que necesitaban un jugador de mi perfil y me puso en contacto con el entrenador. Si no recuerdo mal, contactamos a finales de enero o a primeros de febrero. Yo por aquel entonces acababa de firmar con un equipo de Tercera División, el Binéfar, y no me parecía ético pedir la baja para venir aquí. Al entrenador le gustó mi forma de jugar y me dijo que cuando tuviera resuelta mi situación contractual que viniera aquí. Antes de que acabara la Liga en España sufrí una lesión en el ligamento interno de la rodilla que me impidió venirme para acá. Tuvimos que retrasarlo un mes hasta que estuve recuperado.

A nivel personal, siempre me ha llamado la atención jugar en el extranjero y proponerme nuevos retos. No solo en lo deportivo, sino también en lo personal: nuevos idiomas, nuevas culturas, cambio de país… Salió esta oportunidad, que reunía tanto el reto deportivo junto con lo que te he comentado a nivel personal y decidimos lanzarnos a por ello.

¿Cómo han sido sus primeros pasos en el club?

Llevo 15 días y la verdad es que estoy muy contento. Todos me ayudan muchísimo, tanto con los entrenamientos como con lo que yo necesite a nivel de papeles y demás. Estoy muy contento: son muy serviciales y siempre están muy pendientes de ti.

¿Hay mucha diferencia a nivel organizativo entre Noruega y España?

Creo que aquí entrenamos por la mañana en doble turno los lunes y los miércoles. En España, eso un equipo de Tercera División, exceptuando a los punteros, es muy complicado encontrarlo.

¿Cuáles están siendo las primeras sensaciones que les está dejando el cuerpo técnico?

Muy buenas. La verdad es que el entrenador es un hombre muy profesional. Me ha sorprendido bastante: a nivel técnico-táctico está muy preparado, el análisis de vídeo muy preparado todo, los entrenamientos igual… En ese aspecto, me ha sorprendido bastante.

Si tuviera que destacar una virtud y un defecto del Valdres FK sobre el terreno de juego, ¿cuáles serían? ¿Por qué?

La virtud, creo que son gente muy entregada. Son muy honrados y no se privan de ningún esfuerzo. En el otro punto creo que les hace falta un poquito más de picardía. Son jugadores muy jóvenes, muy nobles y creo que en el fútbol hay que ser un poco más pícaros.

¿Cuáles están siendo las primeras impresiones que le está dejando la Tercera División del fútbol noruego? ¿Cuál le parece que es la mayor dificultad de la categoría?

Nada más que he jugado un partido, el de la semana pasada. Tienen un fútbol muy físico, con mucha ida y vuelta: poco control de balón. Es todo muy distinto a lo que se intenta realizar en España.

La mayor dificultad puede estar en que tenemos muchos jugadores jóvenes y que en ciertos momentos nos hace falta esa veteranía, que quizás no tenemos tanta.

¿A qué aspira el Valdres FK en  esta segunda vuelta del campeonato liguero?

Según nos han dado a entender a nosotros desde el primer momento, este año no tienen pensado ascender. El objetivo es quedar en la zona media-alta de la tabla. Para el año que viene quieren dar un salto económico tanto en lo deportivo como en infraestructuras para ascender a una categoría superior. Este club ya estuvo en Segunda División muchos años y quieren intentar recuperar esa categoría.

Esta no es su primera experiencia internacional, pues en 2017 jugó para el Fjardabyggd de Islandia. ¿Qué le aportó su etapa en dicho conjunto?

Bueno, la primera vez que sales de tu país y sales a jugar fuera vas un poquito con miedo por el trato que te pueden dar y por todo en general. Esa etapa me ayudó para ver que te ayudan en todo lo que pueden y que no tienes que tener ningún miedo. Si tienes una oportunidad de verdad y estás convencido de salir fuera de España, es lo mejor que puedes hacer. Te vas a sentir mejor valorado y son experiencias que, desde mi punto de vista, hay que vivirlas.

¿Cómo vivió la batalla por la permanencia con el Fjardabyggd? ¿Cuál fue el mejor momento de aquella etapa de su carrera?

Fue bastante duro. En la primera vuelta el Fjardabyggd solamente consiguió cinco puntos. En la segunda vuelta se reforzó el equipo con tres futbolistas extranjeros. De 12 partidos, se ganaron nueve, se empataron dos y se perdió uno: hicimos números de campeón en la segunda vuelta. Si no hubiéramos hecho esos puntos, hubiera sido complicado salvarnos porque lo logramos en la última jornada. Fue algo histórico a nivel de puntos. A nivel de personal también estuve muy bien porque  realicé cuatro goles, di tres asistencias… El club y el técnico quedaron bastante contentos conmigo.

Hombre, la verdad es que tengo uno bastante marcado. Fue mi segundo partido allí en Islandia ante el Tindastóll, un equipo de media tabla arriba. Desde el minuto 10 íbamos perdiendo, con un futbolista menos. En la segunda parte remontamos y tuve la suerte de hacer dos goles. Ese partido se me quedó marcado porque tanto a nivel colectivo como a nivel personal se me quedó bastante marcado.

¿Qué diferencias y qué similitudes encuentra entre el fútbol de Noruega y el de Islandia?

No creo que haya diferencia. Son estilos de juego muy parecidos: son muy físicos, con mucha ida y vuelta y mucho juego directo. En  Islandia son muy aficionados a la Premier y eso se notaba mucho en su fútbol. El ida y vuelta era algo muy común en los partidos. En España, todos los entrenadores quieren tener el control del partido; allí no les importaba el dar un golpe y después recibirlo. Aquí en Noruego pasa igual, son  muy aficionados a la Premier y les gusta ese juego directo, ese box to box como dicen en Inglaterra. Creo que son muy parecidos.

Para finalizar y volviendo a mirar al presente, ¿qué expectativas tiene en el plano personal de cara a esta nueva aventura en el Valdres FK?

La verdad es que a largo plazo no me marco metas. Me las marco semana a semana, tratando de estar en mejor forma y de alcanzar mi mejor nivel de juego para tratar de aportarlo al equipo. En el futuro, Dios dirá. Yo creo que aquí en Noruega, si todo va bien, puedo estar unos años.