Entrevista a Carlos Guerra, repasando su trayectoria futbolística

Carlos Alberto Guerra López (La Línea de la Concepción, 15-10-1981) vivió importantes éxitos con el equipo de su tierra: la Real Balompédica Linense. Un equipo con el que consiguió debutar en Segunda División B en el curso 2001-2002, pasando posteriormente por clubes como el Orihuela CF, el Real Zaragoza “B”, el Ciudad de Murcia o el Real Oviedo. Regresó al club linense en la temporada 2007-2008, siendo partícipe de grandes hitos en el club: dos ascensos a Segunda División B, la disputa del play-off a Segunda División en 2012 o una eliminatoria copera ante el Athletic Club en 2015. Una carrera que, muy amablemente, repasó en esta entrevista para El Córner del Sur.

¿Cómo fueron sus inicios en el mundo del fútbol?

Pues fueron aquí la Línea de la Concepción que es donde yo nací. Siempre recuerdo estar jugando de chico en el patio del colegio, fuera del cole con los amigos y ya me apuntaron mis padres en un equipo de aquí de La Línea. Desde los seis años empecé a jugar, hasta que llegué al Zabal Juvenil. Después, la Balona me llamó para hacer una pretemporada y ya firmé con ellos. Luego estuve un año cedido y ya volví otra vez aquí a la Balona en Segunda B. Después de eso salí varios años fuera, luego volví aquí otra vez a la Balona y terminé aquí mi carrera.

En la temporada 2001-2002 consiguió debutar en el Grupo IV de Segunda División B con la Real Balompédica Linense. ¿Qué supuso para usted estrenarse en la categoría de bronce? ¿Qué recuerdos le quedan de dicha campaña?

Bueno esto era una ilusión. A mí me gustaba mucho el futbol, pero veía muy complicado llegar a jugar en la Balona. Yo veía los partidos cuando era chico e incluso cuando era Juvenil que iba a verlos y lo veía muy lejano: lo veía muy difícil. Pero bueno, fueron pasando los años y tuve esa oportunidad y lo vi con mucha ilusión. Fue una temporada muy bonita la del debut. Sin tener como objetivo llegar a ser futbolista, pero bueno, poco a poco fue como un sueño que se fue cumpliendo.

Hice la pretemporada el año anterior y estuve cedido en Los Barrios, en Tercera. Luego volví a la Balona, yo pertenecía a ellos, y entonces ya sí que me quedé como Sub-23. Al principio fue complicado porque no jugaba mucho, pero luego poco a poco fui entrando. También tuvimos problemas económicos, luego se salieron varios jugadores, nos quedamos una plantilla muy joven con algunos veteranos de aquí de la zona y la verdad es que la recuerdo con mucho cariño.

La siguiente parada de su carrera estuvo en el Orihuela CF, del Grupo III de Segunda B. ¿Cómo vivió la temporada 2002-2003 en el cuadro oriolano?

Pues yo firmé en el Almería y me cedieron al Orihuela. Era la primera vez que salía de aquí de La Línea. Estuve allí un año cedido, en el Grupo III y lo recuerdo también con cariño: mi primer año fuera. Fue una experiencia nueva, en un grupo diferente al grupo andaluz y todavía era Sub-23. Era joven y me sirvió esa temporada para firmar luego en el Zaragoza “B”.

Posteriormente, permaneció dos años en el filial del Real Zaragoza. ¿Qué le aportó su paso por el segundo equipo aragonés?

La verdad que fue un salto de jugar en un filial a jugar en un equipo de Primera División y la verdad que fue bastante bueno para mí. Estuve dos años. El primer año hicimos una temporada normal, jugamos en el Grupo II y bueno, estuvimos ahí todo el año peleando por no descender. Al año siguiente sí que hicimos muy buen año, jugamos play-off, para ascender a Segunda y el segundo año sí que fue bastante bueno. Lo que pasa es que yo tuve una lesión ese año y sí que es verdad me cortó un poquito ahí la trayectoria. La verdad es que me encontraba bastante bien, era titular y tuve ahí un parón de varios partidos. Jugué unos 15 partidos, luego ya estuve un tiempo parado y creo que ahí fue un punto de inflexión en mi carrera con esa lesión que tuve.

Además, en su segunda temporada en el Real Zaragoza “B” disputó su primera promoción de ascenso a Segunda División. ¿Cómo vivió ese play-off?

Teníamos un equipo muy joven. Yo era de los que llevaba un par de años más en Segunda B, el resto era gente de allí del Juvenil del Zaragoza: llevaban muy poco tiempo en Segunda B o en Tercera en el grupo de allí de Aragón. La verdad es que era un poco una incógnita. El entrenador era Solana, que ya lo tuvimos el año anterior y sí es cierto que los que ya llevábamos algo más de tiempo teníamos las dudas esas de que era un equipo tan joven… La verdad es que es una de las temporadas más bonitas que recuerdo. Estuvimos todo el año metidos arriba y luego eso el play-off nos tocó el Real Madrid Castilla.  Son recuerdos muy bonitos, porque jugamos en La Romareda en la ida, luego fuimos al Bernabéu a jugar la vuelta… Esa temporada fue bastante buena, sí que tengo muy buenos recuerdos aparte de toda la temporada, pues del play-off y de jugar en el Bernabéu. Me quedan muy buenos recuerdos.

Formó parte del Ciudad de Murcia en la temporada 2005-2006, en Segunda División. ¿Cómo fue la temporada en La Condomina?

Yo terminé el año con la lesión de rodilla. Aún así, había hecho varias temporadas buenas y el Ciudad de Murcia se interesó en mí. Entonces, firmé en Segunda División. Pero en la pretemporada seguí teniendo problemas de rodilla, me tuve que volver a operar… Era la oportunidad de haber jugado en Segunda División y por la rodilla no la pude aprovechar. Siempre tengo esa espina un poco clavada.

Una campaña más tarde recaló en un Real Oviedo que descendió a Tercera División. En su opinión, ¿qué cree que pudo faltarle al equipo para pelear por la permanencia? ¿Cómo vivió ese descenso?

Llegué en diciembre. El equipo había estado ya metido en puestos de abajo. Un equipo como el Oviedo, acostumbrado a estar en Primera División, con esa afición y en Segunda B estando en puestos de abajo… Es complicado jugar en esta situación y con esa presión para jugadores que no están acostumbrados a ella. Por eso, a estos equipos con tanta masa social les cuesta dar el salto de Tercera a Segunda B o de Segunda B o a Segunda porque es mucha presión la que tienen que soportar los jugadores. Lo recuerdo con mucha ilusión de mi llegada, pero la segunda vuelta fue muy complicada: estuvimos ahí abajo, tuvimos mucha presión y al final acabamos descendiendo.

Complicado: un descenso siempre es muy feo. Más en un equipo con tanta historia como el Oviedo y con esa afición que tiene. Es un recuerdo negativo de aquel año.

En la temporada 2007-2008 regresó a la Real Balompédica Linense, logrando ascender a Segunda División B. ¿Cómo recuerda aquella campaña? ¿Cuál pudo ser su mejor momento en esa temporada?

Muy bonita. Fue mi primer ascenso a Segunda B, aquí con el equipo de mi tierra. Son recuerdos muy bonitos, de los mejores de mi carrera. Fue en el campo del Mirandés donde ascendimos, con mucho ambiente de fútbol. Aquella temporada creo que nos quedamos terceros y al final ascendimos. Primero, pasamos la eliminatoria ante el Anguiano y después allí en Miranda, imagínate: con ese campo, ese ambiente, conseguir ese ascenso es un recuerdo que no se me olvidará nunca.

Creo que el mejor momento fue ese, el del ascenso en la vuelta allí en Miranda. Durante la temporada peleamos por estar entre los cuatro primeros: teníamos un equipo hecho para quedar campeones y al final tuvimos la suerte de ascender aunque quedamos terceros. Lo que más recuerdo, es ese partido ante el Mirandés.

La temporada 2008-2009, en el Grupo IV de Segunda División  B no fue sencilla para la Real Balompédica Linense. ¿Cómo vivió todo lo que rodeó al club y el descenso?

Esa temporada fue bastante complicada. El club hizo un equipo para estar arriba: firmó a varios jugadores que venían de equipos que habían jugado en play-off y se gastó bastante dinero. Hubo problemas económicos y al final acabamos descendiendo. Es un recuerdo bastante feo de aquella temporada por los problemas económicos y porque aparte, el equipo no empezó bien la temporada. Nos metimos abajo, no conseguimos ganar hasta bastantes jornadas: estuvimos todo el año ahí abajo.

Volvió a lograr el ascenso a la categoría de bronce con la Real Balompédica Linense dos temporadas más tarde. ¿Dónde estuvo la clave de aquel ascenso? ¿Cómo recuerda la eliminatoria ante el CD Tudelano?

En el año del ascenso del Mirandés se hizo un equipo bastante fuerte, con jugadores con bastante experiencia: se gastó bastante dinero para poder ascender. En el segundo ascenso, de la temporada 2010-2011, ese equipo se hizo con bastante gente de la zona: un equipo con menos presupuesto, pero quedamos campeones. Luego, ascendimos en la eliminatoria de campeones. Tengo muy buen recuerdo porque había mucha gente de La Línea, conseguimos quedar campeones y subir en la primera eliminatoria.

Primero, nos tocó jugar allí en Tudela: perdimos 1-0, pero hicimos buen partido y tuvimos ocasiones para haber marcado. Ya aquí en la vuelta, con el campo lleno, conseguimos darle la vuelta. Marcamos pronto el 1-0 y al final acabamos ganando 4-0. Son muy buenos recuerdos porque había gente de la zona y que nos dio muy buen rendimiento.

Personalmente, ¿cuál de los dos ascensos le resulta más especial?

Es complicado: de los dos guardo muy buen recuerdo. El primero fue en Miranda: yo había descendido con la Balona en el año 2001-2002 y me quité esa espina que tenía. Después, hacerlo en el campo del Mirandés, con ese ambiente y esa afición… Luego, el otro también es especial porque nos tocó ascender en nuestro campo. Son un poco diferentes, pero son especiales los dos.

El año del regreso de la Real Balompédica Linense a Segunda B fue magnífico: el equipo, pese a su condición de recién ascendido, finalizó en segunda posición. ¿Cómo vivió la fase regular?

Éramos un equipo recién ascendido a Segunda B. Se mantuvo el bloque del año del ascenso y los refuerzos que vinieron le dieron un salto de calidad al equipo. Por eso, conseguimos meternos en el play-off de ascenso a Segunda División tras haber jugado el año anterior en Tercera División. Conseguimos meternos en el play-off ante equipos con más presupuesto: solamente quedó por delante de nosotros el Cádiz. Creíamos que iba a ser un año complicado y la verdad es que con el mismo cuerpo técnico, con Rafael Escobar como entrenador, conseguimos quedar segundos. Fue uno de los mejores años a nivel deportivo de mi carrera.

¿Qué recuerdos guarda de las eliminatorias de ascenso ante la SD Amorebieta y el CD Tenerife?

Fue un play-off que afrontamos con mucha ilusión. Primero nos tocó el Amorebieta, un equipo del grupo vasco. Fue una eliminatoria complicada, pero conseguimos superarla. Luego nos tocó el Tenerife. En casa empatamos 1-1 y en la vuelta perdimos 3-2. Cuando íbamos 2-2 hubo una jugada que era un penalti muy claro y el árbitro no lo pitó: la verdad, si hubiéramos marcado ese penalti, hubiéramos pasado nosotros. Ese recuerdo estará ahí siempre, del posible penalti… Pero como te digo, fue una temporada en la que estuvimos todo el año arriba sin ser un equipo de aspiraciones de jugar el play-off.

Otro hito importante de aquella etapa en la Real Balompédica Linense fue la disputa de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey ante el Athletic Club. ¿Qué supusieron para usted los dos duelos ante los leones bilbaínos?

A partir de la temporada siguiente estuvimos varios años peleando por entrar en play-off, siendo un equipo con un presupuesto más normalito. También intentamos varios años tratando de pasar las tres eliminatorias que había que pasar en Copa del Rey para que nos tocara un Primera División. Había muchas ganas aquí en La Línea: las eliminatorias coperas se vivían de una forma diferente, con mucha ilusión en la gente para poder jugar ante un Primera División.

Nos tocó el Athletic Club y el vivir una eliminatoria como esa, ante un equipo de Primera División, fue muy bonito para nosotros y para toda la ciudad. Tanto el partido de ida como el partido de vuelta en un campo nuevo como San Mamés. La gente disfrutó mucho.

¿Cómo vivió las siguientes cuatro temporadas en Segunda División con la Real Balompédica Linense?

Como te he dicho, desde la temporada 2011-2012 del play-off, el luchar todos los años por jugar entre los seis o los siete primeros son muy buenos recuerdos. Mi última temporada fue esa de la eliminatoria de Copa del Rey: acabado ese año ya salí de la Balona. Pero esos años fueron muy bonitos, con un equipo en el que estuvimos peleando por jugar el play-off, tanto a nivel deportivo como personal.

Su último club fue la UD Los Barrios, con la que jugó en la temporada 2016-2017. ¿Cómo vivió el momento de la retirada?

Está claro que es un momento triste. El problema de rodilla que tuve en Zaragoza siempre me tuvo con molestias: estuve cuidando mucho la rodilla, potenciando mucho el cuádriceps para que me diera los menos problemas posibles. Cuando tuve esa lesión, creí que iba a dejar muy pronto el fútbol. Al final conseguí aguantar hasta los 34 o 35 años. Son momentos tristes porque físicamente me encontraba bien, pero la rodilla ya no me permitía estar cómodo. Tuve que tomar esa decisión: a mí me hubiera gustado aguantar lo máximo posible, pero ya lo tuve que dejar porque no tuve otra opción.

Para finalizar, ¿qué ha significado para usted el mundo del fútbol?

Nunca pensé dedicarme al fútbol. Lo veía muy difícil: veía partidos por la tele y me parecía que era un mundo muy difícil. Poco a poco fui entrando en este mundo y la verdad es que es algo que me ha gustado muchísimo. El poder vivir de ello ha sido algo muy bonito. Ahora sigo vinculado a la Balona ayudando y en el cuerpo técnico. Para mí, el fútbol ha sido todo, prácticamente.