Entrevista a Carlie de Murga, futbolista de Ceres-Negros FC

Carlos Alberto Martínez de Murga Olaivar, Carlie de Murga (El Puerto de Santa María, 30-11-1988) es uno de los jugadores españoles más experimentados en el fútbol filipino. Desde 2012 ha jugado en este país, erigiéndose en un pilar de Ceres-Negros FC. Un equipo con el que ha conquistado en dos ocasiones el título liguero y con el que aspira a seguir obteniendo nuevos éxitos en el futuro. A su destacado papel a nivel de clubes, el zaguero también ha unido un importante rol con la selección de Filipinas, con la que es internacional. Muy amablemente, el futbolista concedió esta entrevista a El Córner del Sur para repasar su trayectoria internacional.

En 2012 decidió afrontar el reto de jugar en el campeonato de Filipinas. ¿Qué le llevó a tomar esta decisión?

Tengo la suerte de ser filipino-español porque soy de padre español y de madre filipina. Me puse en contacto con Ángel Guirado, otro jugador filipino-español como yo: este a su vez me ayudó a contactar con la Federación y a partir de ahí se fue gestando todo. El seleccionador nacional decidió convocarme en septiembre del 2011 y en enero de 2012 Global FC me hizo una oferta que no dudé en aceptar.

¿Cómo fueron sus primeros pasos en el fútbol filipino? ¿Encontró muchas diferencias entre el fútbol de este país y el de España?

Fueron muy positivos y cada vez que echo la vista hacia atrás guardo muy buenos recuerdos. Era joven y era la primera vez que salía del país solo, sin nadie de los míos que me estuviese esperando allí. Llegaba con ciertas dudas de si encajaría o no en el grupo y de si me adaptaría a todo aquello que para mí, menos el fútbol, era nuevo. Caí con buen pie y tuve una muy buena acogida.

La diferencia por aquel entonces era abismal, técnica y tácticamente estaban a años luz del futbol que se practica en España. Todo era muy físico y muy desordenado: los partidos rápidamente se convertían en auténticos correcalles y con el clima que tampoco acompaña mucho, era la combinación perfecta para sufrir de lo lindo a nivel físico.

Su primera parada en Filipinas estuvo en el Global. ¿Cómo recuerda su paso por este club? ¿Cuál pudo ser para usted el mejor momento en este conjunto?

Tuve momentos muy buenos y otros no tan buenos…Mi primera temporada en 2012 con Global fue genial, ganamos la Liga contra todo pronóstico y fue fantástico; sin duda mi mejor recuerdo. El haber ganado la Liga nos dio la oportunidad de ser el primer equipo filipino en disputar una competición internacional La Presidents Cup y ahí tuve mi primera experiencia de competir contra equipos de otros países a nivel de club. La temporada siguiente tuve una lesión de rodilla y ya el club no me empezó a tratar tan bien…

Desde 2014, ha jugado en las filas de Ceres-Negros FC. ¿Por qué decidió recalar en este equipo?

Mientras estuve lesionado tuve algunos problemas con el club, no me respetaron el contrato y no me dieron la tranquilidad suficiente para recuperarme como es debido, así que decidí irme. Ceres, mi equipo actual apareció nuevo en Segunda División en 2014 y sabían de mi descontento con Global. Se pusieron en contacto conmigo y me reuní con ellos, me atrajo su proyecto y me gustó su ambición y llegamos a un acuerdo para unirme a ellos, aunque eso significase jugar un año en Segunda.

¿Cómo ha cambiado Ceres-Negros FC en estos años en los que lleva formando parte de su plantilla?

Ha cambiado muchísimo, hemos crecido a pasos agigantados. En 2014 estaba jugando en Segunda División y esta temporada nos hemos quedado a las puertas de entrar en la Champions League de Asia. La temporada pasada fuimos los campeones del Sudeste Asiático y este año estamos otra vez en la final. También por primera vez un equipo filipino ha derrotado a uno australiano y encima allí, en Australia, y hemos sido nosotros. Los equipos nos respetan mucho más ahora, e incluso se nota bastante a la hora de enfrentarnos a ellos, ya que se nos encierran atrás de manera descarada y no nos juegan tan de tú a tú como antes.

Un equipo con el que ha podido consagrarse campeón de Liga en 2015 y en 2017. ¿Qué supusieron para usted la conquista de ambos campeonatos?

Ganar la Liga es la recompensa al trabajo bien hecho durante toda una temporada y un motivo de celebración y de felicidad que ya siempre estará en nuestros recuerdos. Especialmente la de 2017, ya que ganamos en la final a Global, mi antiguo equipo y del que no me fui muy contento.

En este año 2018, Ceres-Negros FC lidera con paso firme el campeonato liguero. ¿Cuál le parece que es la clave de este éxito? ¿Cuáles son a su juicio la mayor virtud y el mayor defecto de su equipo?

Sí, lideramos la tabla y le sacamos varios puntos al segundo, pero todavía queda mucha Liga por delante. El equipo lleva trabajando bien mucho tiempo, el míster ha creado un bloque sólido y ha conseguido que funcionemos como equipo. Tácticamente estamos muy bien trabajados y eso en Asia es difícil de encontrar: tenemos un estilo de juego muy definido donde el míster nos ha sabido convencer a todos. Los jugadores creemos en él y los resultados siguen llegando.

Por otro lado ese estilo nuestro tan marcado de pases, posesión y control del partido nos hace cometer algunos errores, especialmente contra rivales menores donde en ocasiones hemos metido la pata con cierta falta de intensidad y relajación.

Su equipo cuenta con otros tres jugadores andaluces en sus filas como son Bienve Marañón, Súper y Toni Doblas. ¿Qué destacaría de ellos? ¿Qué aportan al equipo?

He de decir que gran parte del éxito del equipo es gracias a lo que ellos aportan.

¡Bienve es un jugón! En ataque y a la hora de tener el balón nos da muchísimo, es muy inteligente en el campo. Es nuestro hombre gol, pero no solo nos da gol, se mueve casi siempre al espacio correcto. Con balón siempre toma la decisión adecuada, nunca se esconde, se la das y se gira, se asocia con facilidad y de cara a puerta es de lo mejor del Sudeste asiático.

Súper es el mejor defensa que tenemos, jugamos juntos él y yo de centrales y cuando él no está se nota. Probablemente sea de los más competitivos del equipo. Tiene buena salida de balón y eso a nuestro estilo de juego nos beneficia mucho, pero sobre todo tiene garra, amor propio… Es muy completo ya que también es rápido y tácticamente se coloca muy bien y eso en otras ocasiones le ha venido bien para hacerlo de lateral cuando lo hemos necesitado.

Antonio no solo demuestra que tiene el nivel que su currículum nos dice, es que tranquilamente podría estar otra vez ahí. Parece que por él no pasan los años y si en el club había alguna duda al principio, en menos de un mes las disipó de un plumazo. Nos da mucha tranquilidad, sobre todo con los pies es un jugador de campo más. Nosotros jugamos con la línea de defensa algo adelantada y los balones a nuestra espalda los lee de categoría. En el juego aéreo siempre asume responsabilidades y en jugadas de estrategia nos da mucha vida saliendo. A la defensa nos hace mejorar mucho, hablándonos constantemente sin dejar que metamos el culo atrás y teniendo las pilas enchufadas, tanto en partidos como en entrenamientos. Un gran acierto haberlo incorporado este año.

Además de brillar en el campeonato filipino, Ceres-Negros FC también está cuajando una buena temporada a nivel internacional. Actualmente, han alcanzado la final de zona de la AFC Cup. ¿Cómo valora el desempeño de su equipo en esta competición? ¿Cuál ha sido la clave para llegar tan lejos en el torneo?

Este año seguimos caminando con paso firme en nuestra competición favorita y eso que cada vez los equipos nos lo ponen más difícil. Como te dije antes, ahora los equipos nos respetan más y suelen plantearnos los partidos muy a la defensiva.

La clave está en que aparte de ser muy competitivos, hemos sabido ser pacientes y no renunciar a nuestro estilo. Han sido varios los partidos en los que nos ha costado abrir la lata, pero el equipo ha sabido ser fiel a nuestro juego, hemos sabido controlar las prisas y no nos hemos dejado llevar por hacer un juego más directo, que normalmente lo hacemos menos. Técnica y tácticamente creo que somos uno de los mejores de la competición, tenemos muy buenas individualidades y lo bueno es que todas están al servicio del equipo.

¿Qué espera de los próximos duelos ante el Home United de Singapur, en la AFC Cup?

Ellos llevan jugando todo el torneo de una manera algo defensiva, pero que le está dando buenos resultados. Prácticamente juegan con cinco defensas y dejan que el rival lleve el peso del partido. Están bien cerrados y colocados y en cuanto roban salen con rapidez. Dos estilos completamente distintos, pero ambos merecedores de jugar esta final. Espero que sea una final bonita y que los aficionados la disfruten.

Junto a su destacado papel a nivel de clubes, también ha podido jugar con la selección absoluta de Filipinas. ¿Cómo recuerda su debut internacional con Filipinas?

Fue un dia especial y muy sufrido. Jugué de mediocentro y a la media hora nos expulsaron a un jugador, nos pusimos perdiendo 2-0 contra Hong Kong al descanso. En la segunda parte le dimos la vuelta al marcador y nos adelantamos 2-3. Pero casi acabando el partido nos empataron… Aun así el empate fue positivo.

De todo lo que ha vivido como internacional absoluto, ¿cuál ha podido ser su mejor recuerdo?

Sin duda alguna la victoria contra Tayikistan el pasado mes de marzo, que nos clasificaba directamente por primera vez en la historia para jugar la Copa de Asia.

Ya para finalizar, ¿qué le ha aportado tanto en el plano personal como en el profesional este tiempo en Filipinas?

En el plano profesional me ha dado y me está dando todo. Evidentemente me formé como futbolista en España, pero es aquí donde realmente me puedo ganar la vida de mi profesión. Jugar con compañeros de nivel también me ha aportado muchísimo y sobre todo la llegada del míster. Estos últimos años Vidakovic a nivel profesional me han aportado muchísimo.

En lo personal, tanto tiempo aquí me ha servido para empaparme de una cultura totalmente distinta a la mía, pero ya no solo la filipina o la asiática en general: en mi equipo por ejemplo hay más de 10 nacionalidades distintas, cada uno hijo de su padre y de su madre, con sus costumbres y sus maneras de ver la vida. Pues todos estos años yo he estado enriqueciéndome de todo este entorno del que formo parte y me ha servido de gran ayuda para abrir mi mente y para seguir creciendo como persona. He tenido la suerte de haber  visto mucho mundo, he conocido a gente fantástica y he visto cosas increíbles. Vivir siete años prácticamente solo, en un país al fin y al cabo tercermundista y moverte constantemente por los países de alrededor, que quien más y quien menos se encuentran en la misma situación, da para mucho.