Entrevista a Lidia Ruiz, futbolista del Atlético Guadalquivir

El Atlético Guadalquivir conquistó el campeonato liguero en la Segunda Andaluza Femenina de Córdoba, tras vencer en la última jornada al Atlético Menciano. Un triunfo que permitió que este equipo saldara de la mejor forma posible la campaña, teniendo además la posibilidad de disputar la fase de ascenso a Segunda División. Pasadas un par de semanas de este éxito, en El Córner del Sur conversamos con Lidia Ruiz Carpintero, capitana del equipo, sobre ello. Muy amablemente, la futbolista atendió a este digital, siendo el resultado esta entrevista.

El Atlético Guadalquivir conquistó el título en la Segunda Andaluza Femenina de Córdoba tras vencer a domicilio en la última jornada al Atlético Menciano. ¿Qué recuerdos le quedan de aquel partido?

No fue solamente el partido, sino toda la semana en sí. Había nervios en los entrenamientos e intentamos plantearlo de la mejor manera posible, sabiendo que íbamos a un campo muy complicado.

Tuvimos la suerte de que el partido se nos pusiera muy pronto de cara, creo que hicimos muy buena primera parte y esto nos permitió irnos 0-3 al descanso. Sin embargo sabemos quién es el Menciano y que no iban a bajar los brazos. Tuve la mala suerte de hacer un penalti que ellas materializaron y ahí el equipo se puso algo nervioso. Recibimos un segundo gol y con esto se nos metió un poco el miedo en el cuerpo, porque éramos sabedoras de que el empate no nos servía para poder conseguir el título. Así que  nos tocó tirar de orgullo, como se suele decir y apretar los dientes. Al final pitido y puffff creo que todas respiramos diciendo “lo hemos conseguido”.

¿Dónde cree que pudo estar la clave del triunfo?

Sin duda en el coraje y fuerza que sacamos todas. Creo que a pesar de los nervios, que eran muchos, nos mirábamos entre nosotras y nos decíamos “esto no se nos puede escapar”. Y cuando todo el equipo va a una en los momentos difíciles se consiguen las cosas.

Cuando llegó el pitido final, ¿qué fue lo primero que se le pasó por la cabeza?

Mi familia, eso fue lo primero que se me vino a la cabeza. Esa tarde habían venido a ver el partido y tengo que reconocer que de vez en cuando miraba de reojo hacía la grada y veía el nerviosismo en ellos. Y segundo mis compañeras, tenemos la suerte de formar un grupo bastante bueno a nivel de equipo y personal. Veía a mis compañeras saltando y después de los nervios que habíamos pasado pensaba somos campeonas.

¿Qué supone para ustedes la conquista de este campeonato liguero?

Bueno antes he dicho que formamos un grupo muy bueno, pero también soy consciente de que somos un equipo con una media de edad alta. Al inicio de temporada y ver las personas que formábamos parte del Guadalquivir creo que había una sensación general de tener muy buena plantilla.

Y claro que en pretemporada bromeábamos con “y si ganamos la Liga”… Muchas de nosotras como ya te dije, llevamos muchos años en este mundo y cada año nos planteamos si será el último. Así que principalmente es una alegría inmensa porque sabemos que muchas de nosotras nunca volveremos a ganar una Liga. Nos lo planteamos como un reto y lo hemos conseguido.

Lo cierto es que su equipo ha protagonizado una gran remontada para acabar consiguiendo el campeonato liguero. ¿Cómo se vivieron en el equipo esas semanas en las que fueron logrando resultados positivos hasta poder auparse en lo más alto?

Tuvimos un inicio de Liga un tanto complicado. Estábamos entrenando bien, pero la victoria se nos resistía. Es cierto que tampoco perdíamos pero nos costaba salir del empate.

Recuerdo que hemos acabado mucho partidos esta temporada sintiendo que el resultado no había sido justo. Aun así seguíamos trabajando, prueba de ello es que somos el único equipo de la categoría que únicamente ha perdido un partido.

Al final de temporada parece que poco a poco la suerte que nos faltaba al inicio empezó a acompañarnos. Tanto es así que en la última jornada de Liga dependíamos de nosotras mismas para ser campeonas. Creo que todas sentimos que se había hecho algo de justicia, porque creo que hemos hecho partidos meritorios de ser ganados y nos hemos ido con un empate.

Así que fueron semanas de ilusión y de trabajo y de decirnos a nosotras misma “vaaa que estaremos en la lucha hasta el final”.

Echando la vista atrás, ¿cuál ha podido ser el mejor momento de la temporada para ustedes?

Creo que el sentirnos que volvíamos a meternos en la pelea. Teníamos sensación de tener muy buen equipo y pasamos un par de semanas que bajaron los ánimos por esos empates. Sin embargo, la Liga empieza a dar un giro y nos volvemos a meter de lleno. Eso fue un golpe de moral muy grande.

Bueno también tengo que decirte que casi todas las semanas después de algún entrenamiento el míster lleva empanadas, tortillas… (risas) Y he de reconocer que esos momentos de piña son muy buenos.

¿Y el momento menos bueno?

El menos bueno, por cosas del destino, fue el mismo día en el que conseguimos el título de Liga. En ese mismo partido mi compañera Nieves sale lesionada con una rotura de peroné y eso amargó un poquito la celebración. Aprovecho por aquí para desearle una pronta recuperación, te esperamos pronto de vuelta.

Si tuviera que destacar una posible virtud y un posible defecto del Atlético Guadalquivir sobre el terreno de juego, ¿cuáles serían? ¿Por qué?

Aunque me repita mucho, creo que hemos funcionado muy bien como grupo y eso es porque hay muy buen ambiente. Somos un equipo que siempre intentamos tener un juego de toque, tal vez, unas veces lo conseguimos más y otras menos, pero para mí eso es totalmente destacable, además a modo personal yo no entiendo el fútbol de otra forma.

Mencionar un defecto, supongo que la falta de puntería de cara a hacer goles, pero el equipo ha trabajado en ello y la segunda vuelta en ese sentido la hemos conseguido mejorar la estadística.

¿Qué destacaría de la labor realizada desde el banquillo por su entrenador, Jesús Hidalgo?

Fundamental, sin Jesús y la ayuda de Reichel, nuestra segunda entrenadora estoy segura que este equipo no hubiera conseguido el título. Tengo que reconocer que Jesús es un “loco” del fútbol y uno de los mejores entrenadores que he tenido.

En el plano personal, usted ha tenido la oportunidad de saltar al rectángulo de juego en 14 encuentros, consiguiendo un gol. ¿Cómo se ha sentido durante la competición liguera?

Considero que no ha sido mi mejor año. Soy una persona muy crítica conmigo misma en ese sentido y me ha faltado en determinados momentos cierta regularidad. Pases que nunca fallo empezar a fallarlos y decirme “pero Lidia qué te pasa”… También tuve una lesión en mitad de temporada que me hizo jugar algunos partidos lesionada, no estando totalmente cómoda. Aun así siendo crítica conmigo mismo creo que soy mejor jugadora de lo que lo he sido este año.

Individualmente, ¿cuál cree que ha podido ser el mejor partido que ha disputado este año?

Permíteme que no te diga ninguno a nivel individual. Para mí el mejor partido del equipo este año ha sido el que hemos jugado en casa contra Menciano, en la primera vuelta. Fue un partido de mucha superioridad por nuestra parte incluso con una jugadora menos, porque nos la habían expulsado.

Tiramos mucho a puerta, jugamos un juego de muchísimo toque y aun así no conseguimos pasar de empate a uno. Al final del partido ninguna de nosotras se cría que no nos hubiéramos llevado los tres puntos

¿Qué significa para usted ostentar la capitanía del equipo?

Me da mucha alegría, sobre todo porque han sido las propias jugadoras las que me han elegido y eso te hace sentir muy querida a la vez que sientes el respeto de tus propias compañeras.

Para finalizar, ¿qué supone para ustedes poder disputar la fase de ascenso?

Se puede resumir en una palabra: Ilusión. Sabemos que habrá equipos de mucha calidad, pero por nuestra parte la ilusión de unas niñas pequeñas está ahí.