Entrevista a Fernando González, entrenador del Málaga CF de la Liga Genuine

Fernando González se hizo cargo esta temporada del atractivo proyecto que suponía entrenar al Málaga CF en su estreno en la Liga Genuine. Una experiencia que le ha permitido ver el mundo del deporte desde otro prisma, mucho más enriquecedor. La acogida que ha tenido el proyecto tanto por parte de los jugadores, sus familias y la sociedad malagueña supone un gran impulso para continuar desarrollando esta interesante labor los próximos años. Sobre ello y sobre lo que ha sido la participación del equipo en las dos primeras jornadas de la Liga Genuine, habló muy amablemente en esta entrevista con El Córner del Sur.

Lo primero, cuéntenos su experiencia en el mundo del fútbol.

Mis inicios, mis intervenciones fueron de psicólogo deportivo. He estado colaborando con diversos clubes de la provincia de Málaga, tanto a nivel de cantera como a nivel de primeros equipos. Ahí, tuve contacto con los entrenadores y los jugadores. También me llevó a la formación de entrenadores desde el aspecto de la psicología deportiva. Fui entrando en contacto con el área de la Fundación del Málaga CF, aportándome la posibilidad de elaborar un proyecto: uno de los requisitos era personas con formación deportiva y con la discapacidad intelectual. Como psicólogo, empiezo un proyecto muy ilusionante que no tiene nada que ver con lo anterior. Es todo puro corazón, con el objetivo de ayudar y tratar de aportarles a los chicos y chicas no solo en lo deportivo, sino también en lo personal.

¿Qué fue lo que le atrajo de la posibilidad de hacerse cargo del equipo de la Liga Genuine del Málaga CF?

Sobre todo, que era un proyecto puramente creado desde el corazón, con el objetivo de que las personas crecieran a través del fútbol. Y que con la excusa del fútbol, fuera una herramienta de socialización para muchos chicos. Yo haría un guiño a las chicas, a las que la discapacidad y las dificultades intelectuales a veces encontramos menos posibilidades para acceder al mundo del deporte.

El proyecto era extraordinario. Está muy bien organizado desde LaLiga, que ya tuvieron una experiencia el año anterior con 16 equipos. Tenían una estructura muy bien montada y muy bien organizada, en la que nos tratan como futbolistas profesionales y equipos de élite. Eso me atrajo desde el principio. También, debo dar las gracias a Lucas y a Basti, de la Fundación del Málaga CF, que no solo ponen capacidad técnica, sino mucho corazón y mucha pasión malaguista en sus proyectos. No tuvieron que vendérmelo: rápidamente me convencieron para llevarlo a cabo.

¿Cómo fueron los primeros pasos para formar al equipo?

Inicialmente, hicimos una primera toma de contacto con las distintas asociaciones de la provincia de Málaga para que nos cedieran a chicos y chicas interesados por el fútbol, con el objetivo de que hubiera un gran número de chicas porque son equipos mixtos. Que tuvieran al menos 16 años y con un porcentaje de discapacidad del 33%. Al principio, era todo un puro encaje: el organizarte con los compañeros que están muy cualificados… Hemos creado un equipo en el que tenemos que estructurar las tareas que tenemos que hacer tanto dentro como fuera del campo de juego.

Lo que hacemos en los entrenamientos es una primera parte de activación, en la que hacemos trabajos de dinámicas sociales, de inteligencia emocional, de atención, de concentración… Ejercicios que no solo les viene bien en el fútbol, sino también en la vida personal y como grupo, para crear más sentimiento. A partir de ahí, hacemos ejercicios con balón, en los que buscamos que los chicos tengan un buen tono inicial. Después realizamos una parte técnico-táctica, donde les damos las primeras indicaciones del fútbol para que tomen contacto con el deporte y la mejora de sus habilidades. Normalmente terminamos con un partidillo, que les encanta: es lo que más disfrutan. Nos está yendo muy bien: vemos que están evolucionando con la parte de desarrollo social y la parte técnico-táctica. En eso estamos, en que vayan creciendo cada día.

¿Cuál es la frecuencia de los entrenamientos?

Normalmente entrenamos los jueves, de 16:00-16:30 hasta las 17:30. Y luego, lo compaginamos con charlas y actividades en las que tenemos comprometidos a los padres: charlas de nutrición, de autocontrol, de inteligencia emocional… Intentamos que no solo sea un entrenamiento en el campo de juego, sino también un entrenamiento para la vida en sus habilidades y en sus capacidades.

¿Cómo ha sido la acogida por parte de los chicos y sus familias?

La acogida ha sido impresionante. Los chicos están encantados. Toda la semana gira en torno al entrenamiento con el Málaga CF Genuine. Los padres se están volcando, están constantemente animando y creando ideas para sumar al proyecto, tanto en los entrenamientos como en la competición. Nos hemos encontrado esos padres 10, que todo equipo desde la cantera y hasta los equipos de élite querrían tener: una familia que sume, que siempre esté en positivo y que haga que el proyecto crezca y se multiplique mucho más.

También te añadiría algo más: no solo han sido los chicos como los padres. Se han volcado todos los estamentos del club. También la sociedad malagueña, de la que hemos recibido incluso premios a nuestra labor. Estamos ilusionados, porque somos punta de lanza de hacer visible algo importante: que la discapacidad no es tal y que a veces estos chicos tienen muchas capacidades que están por encima de la media en algunos aspectos. Hay que mostrarle a la sociedad que tienen mucho que decir y mucho que aportar a ella. En este caso, a nuestra sociedad malagueña.

¿Qué destacaría de los jugadores que tiene en su equipo?

Su capacidad de sacrificio, su esfuerzo por intentar mejorar cada día, sus habilidades para intentar sumar desde el corazón. Siempre tienen un abrazo, un gesto, un cariño con el compañero y con el cuerpo técnico. Y sus ganas de crecer: de sonreír y de ser felices. Y de demostrar lo que son, porque tienen muchas habilidades y capacidades. Algunos nos han sorprendido por su habilidad para hablar en público, otros con cómo hacen piña y suman al equipo… Todos tienen algo que los hace especiales, por sus potencialidades y por todo lo que nos dan cada día que vamos a entrenar. Nos vamos todos los días limpios después de los entrenamientos, con una sensación de satisfacción completa gracias a ellos: por cómo se vuelcan por hacer que eso sea especial cada día.

Como entrenador, ¿qué le ha aportado esta experiencia?

Me ha aportado muchísimas cosas. Yo, que estaba volcado en otros ámbitos más profesionales o de rendimiento deportivo, entendido como la búsqueda de la mejora de resultados y demás, me ha hecho incidir mucho más en la importancia de los valores y de las personas por encima de cualquier otra cosa. Me ha aportado mucha templanza para saber que los pasos hay que darlos en firme, al ritmo y a la velocidad de cada uno, sin la premura del ya o de esta vorágine en la que vivimos del tiempo rápido. La templanza para adaptarme a sus tiempos, a sus ritmos. Me ha hecho abrir mi corazón a unos chicos que son puro corazón, que te hacen sentir muy especial, muy valorado y muy sensible con sus necesidades y sus capacidades.

Mirando a la competición, ¿cómo considera que ha sido en líneas generales la participación del Málaga CF en la Liga Genuine?

Diría que en una primera temporada, como esta en la que hemos echado a rodar el balón, la valoraría de excelente. En la parte del fair play, que es una de las clasificaciones que la Liga Genuine plantea como objetivo, ellos están a una altura extraordinaria: respetando a los rivales. También nuestra grada: nuestra afición se ha volcado para hacer que eso sea más especial de lo que es. Fundamentalmente, como les dije al principio, creo que hemos ganado pase lo que pase, porque estamos mostrando la mejor cara del fútbol y la mejor cara de las personas en el deporte actual. En la parte de resultados, los chicos están rindiendo, disfrutando: se sienten contentos y capacitados. Pero sobre todo, nuestro punto de partido es el fair play, que es una variable que depende de cómo nos comportamos, de cómo respetamos a los rivales y de cómo hacemos que aquello sea un ejemplo para la sociedad en general.

¿Cómo vivieron el estreno de la competición en Tarragona?

Al principio, con la emoción y con el cosquilleo de que era algo muy especial e irrepetible, por ser la primera vez. Sobre todo, con la sonrisa y la capacidad que tenían de superarse. En muchos casos, algunos de ellos no se habían montado nunca en un avión para desplazarse: era la primera vez que salían de casa. Había muchos retos y muchas victorias pequeñas debajo de los partidos. Hay chicos a los que cuesta mucho romperles la rutina y esos son éxitos que no se ven en los papeles, pero sí en sus caras y en su capacidad de crecer y sobreponerse a las dificultades.

¿Y la segunda fase en Córdoba?

Gracias a Tarragona, ya vimos un poco el perfil. LaLiga subdividió la competición en dos grupos para favorecer la participación de ellos. Nos dimos cuenta de la evolución de ellos, de su templanza y de su mejora en sus capacidades deportiva. Había chicos que no habían hecho deporte en su vida y nos encontramos con chicos con más habilidades y mayor independencia en el día a día en los torneos. El ritmo de competición es fuerte y hay que adaptarse a los horarios. Han ido mejorando, tomando responsabilidades, que es de lo que se trata: que sean lo más independientes posible y que puedan valerse por sí mismos.

Para acabar, ¿qué importancia considera que tienen iniciativas como la Liga Genuine?

Diría que toda. Creo que la importancia que tiene es total. Lanza un mensaje a todo el mundo en general: dice que en la sociedad hay diversidad. Hay personas que tienen diferentes capacidades y diferentes ritmos. Le están haciendo un guiño a los valores del deporte en general y a los del fútbol, que en muchos casos están olvidados desde edades tempranas en las canteras. No todo vale para ganar ni para ser el mejor; en esta vida, cada uno tiene su propio ritmo y tenemos que aportar a través del deporte y de nuestras capacidades. Esto, la Liga Genuine lo está mostrando claramente, al mostrar la mejor cara del fútbol en todos los sentidos: tratar de generar algo positivo en la sociedad a través de la herramienta del fútbol.

Imágenes: Cortesía de Lucas Rodríguez – Fundación Málaga CF.