Entrevista a Cristina Pérez, futbolista del UD Antequera Femenino

Cristina Pérez Jiménez afronta, en esta temporada 2018-2019, el ilusionante reto de competir con el recientemente creado UD Antequera Femenino en la Segunda Andaluza Femenina de Málaga. Los primeros pasos de este equipo en la categoría están resultando brillantes, ya que se encuentra peleando en la zona alta de la tabla clasificatoria. La atacante está teniendo un papel importante, al haber firmado ocho dianas hasta el momento. Muy amablemente, atendió la llamada de El Córner del Sur para repasar su trayectoria y sus sensaciones ante esta nueva campaña.

Cuéntenos su trayectoria en el mundo del fútbol.

Yo he jugado al fútbol desde que tengo uso de razón, desde muy pequeñita la verdad. Empecé jugando en el campo de fútbol de mi barrio y claro, era la única niña. Luego pasé al equipo del cole, en el que jugábamos ante otros colegios, pero todo esto en fútbol sala. Allá en el año 2011 se fundó el primer equipo femenino aquí en Antequera y me siento orgullosa de haber sido partícipe de aquel equipo, porque éramos muy poquitas niñas. Se mantuvo el equipo, se fueron jugando unas temporadas más y a día de hoy formo parte de un club como en el que estoy. Desde que tengo uso de razón siempre ha habido un balón en mi vida.

¿Cuál ha podido ser el mejor momento que le ha tocado vivir en el mundo del fútbol?

La verdad es que ha habido muchos, porque este deporte si tiene algo es que te da muchos momentos para recordar y muchas alegrías. Pero si tuviera que decirte un momento con este nuevo club, la verdad es que sin duda sería el primer gol. Fue muy especial: el primer partido oficial del club, el primer gol y más siendo capitana. Los que me conocen saben que fue alucinante para mí.

Esta temporada han pasado a competir como un club en solitario en la UD Antequera Femenino. ¿Qué ha significado este paso para ustedes?

Como te he comentado, he visto el fútbol femenino desde los inicios en Antequera. Este paso ha significado dar un golpe en la mesa y mostrar que hay niñas que quieren jugar al fútbol tanto o más que muchos niños, la verdad. Además, ha significado darnos un lugar para poder jugar, que parece algo sencillo pero no lo es.

¿Cómo se definiría como futbolista?

Si tuviera que darme un rasgo y creo que mi míster estaría de acuerdo conmigo, porque me lo dice bastante, es la picardía. Mido 1,56 y soy delantera: como comprenderás, mis cualidades no son cabecear ni regatear. Si tuviera que definirme, lo haría como una jugadora que juega al despiste y que se adelanta a la situación. Una futbolista con picardía y con rapidez, aunque cada vez menos.

¿Qué significa para usted la capitanía?

La verdad es que la capitanía la comparto con tres de mis compañeras, lo llevamos por veteranía. Para mí es un orgullo, porque para los que jugamos al fútbol llevar el brazalete significa muchos valores y tirar de un equipo. Es muy importante, aunque lo comparto: estoy súper orgullosa de las tres jugadoras con las que lo comparto.

Esta campaña ha tenido la posibilidad de disputar ocho encuentros, consiguiendo ocho goles. ¿Cómo se está sintiendo sobre el terreno de juego?

Muy cómoda. Mis compañeras me lo están poniendo bastante fácil. Y si el gol está presente, es una alegría siempre. Teniendo en cuenta que la temporada pasada me la pasé en la grada por una lesión de rodilla, volver y jugar es motivante, pero si encima hay gol, pues mucho mejor la verdad.

Su equipo compite en la Segunda Andaluza Femenina de Málaga. ¿Cómo ve esta temporada la categoría?

No es por menospreciar a los demás grupos, pero la categoría de Málaga siempre es de las más fuertes. Hay equipos de mucho nivel, con jugadoras espectaculares y que marcan diferencias. Este año hay un nivel altísimo: se puede perder en cualquier campo y contra cualquier rival. Eso lo hace emocionante, porque no te puedes despistar en ningún partido. Es bonito.

Por el momento, la UD Antequera Femenino se encuentra en cuarta posición. ¿Cómo valora la temporada realizada por su equipo?

Increíble. Los inicios siempre son más duros, pero este equipo está demostrando que con ilusión y unión se puede conseguir. Estoy convencida de que nos mantendremos ahí. No sé la posición, pero la verdad es que sí. Ahora mismo estamos empatadas con las terceras, con 19 puntos. Un ejemplo de lo que ha crecido el equipo es que el año pasado, en toda la temporada, hicimos 24 puntos. Si ahora llevamos 19, la verdad es que es espectacular.

Para usted, ¿cuál ha podido ser el mejor partido realizado hasta el momento por su equipo esta temporada?

Para mí el mejor partido ha podido ser el de Benalmádena: 0-1, ante un gran equipo. En su casa se hacen muy fuertes y aunque nos tocó sufrir un poquito, nos hicimos muy fuertes mentalmente y se vieron las ganas que tiene el equipo. Aunque también, si tengo que remarcar, también el primer partido aquí en casa: un 4-0 ante La Unidad, que partía como una de las favoritas. Nos dio un subidón enorme.

Si tuviera que destacar una virtud y un defecto del UD Antequera Femenino sobre el terreno de juego, ¿cuáles serían? ¿Por qué?

La virtud, puede ser una mezcla entre ilusión y juventud. Es una combinación que implica presente y futuro: a presente,  la ilusión y las ganas son determinantes ante un rival, y a futuro porque se va aprendiendo. Son nuestras grandes virtudes. Tenemos un equipo con una de las medias más jóvenes de la categoría. En cuanto a defecto, si veo que en algo podemos tener más dificultades es que la mayoría de nuestras jugadoras viven o estudian fuera de Antequera. Es un gran esfuerzo el tema de los desplazamientos.

¿Qué destacaría de la labor desarrollada desde el banquillo por su entrenador?

Nuestro entrenador, Pedro Salazar es la cabecilla de todo el equipo. Es una persona encantadora y maravillosa, que quiere lo que hace y nos quiere a nosotras. Y eso siempre se nota. Es complicado gestionar un grupo de tantas niñas, con tanas edades diferentes y hacerla que jueguen a un mismo sistema. Pero creo que nos ha pillado el truquillo y nosotras a él. Bueno, nos compenetramos bastante bien: eso se nota en el campo y en los entrenamientos. Él es una pieza fundamental dentro del equipo.

Para finalizar, ¿qué espera de esta temporada?

Esta temporada espero que nos dé muchas alegrías. Por qué no soñar. No me pongo metas competitivas: con que el equipo crezca y podamos disfrutar de lo que hacemos… En el plano individual, espero seguir jugando y pudiendo marcar goles. Eso sería bastante positivo.