Entrevista a Carlota Viegas, futbolista del CD Fútbol Aficionado de Écija

Carlota Viegas Fernández afronta en este curso 2019-2020 una nueva aventura en las filas del CD Fútbol Aficionado de Écija. Un club con el que compite en la Segunda Andaluza Femenina de Sevilla, aportando su granito de arena para aportar seguridad y solvencia defensiva. Muy amablemente, la futbolista atendió a El Córner del Sur para hablar de la actualidad de su equipo y sus sensaciones.

Lo primero, háblenos de su trayectoria en el mundo del fútbol.

Empecé a jugar en el equipo de la ciudad desde pequeña. Siempre me gustó este deporte de equipo, conoces a personas nuevas, compañeras que con el paso del tiempo se convierten en amigas. Hubo una época, en la que por estudios tuve que alojarme en otra ciudad y eso llevó a que dejase el fútbol. Pero cuando volví, lo retomé y empecé a jugar en el Palma del Río Femenino ya que en Écija no había aún equipo Senior. Al siguiente año, se consiguió sacar equipo aquí en Écija de mi categoría y volví a mi equipo de siempre, que es donde juego actualmente.

¿Cómo se definiría como futbolista?

Me considero una jugadora polivalente, me adapto bien a cualquier posición en la que decide ponerme mi entrenador. También soy valiente, creo que siempre hay que ir en busca del balón sin miedo a que te lleves algún golpe aunque siempre con  cuidado, claro está. Además, soy tranquila: jugando de central hay que tener tranquilidad y cabeza a la hora de sacar o despejar un balón porque somos la última línea que queda antes de que lleguen a nuestra portería.

Echando la vista atrás, ¿cuál ha podido ser el mejor momento que ha vivido en un terreno de juego?

La verdad es que pienso que me encuentro en el mejor momento. Me siento muy cómoda en el campo con mi posición, me entiendo mucho con mis compañeras en la defensa ya que nos conocemos desde hace años y sabemos cómo jugamos cada una. Además creo que ahora mismo tenemos un equipo muy completo. Nos hablamos en el campo y nos entendemos. Todas remamos a una en la misma dirección, la victoria.

¿Cuál diría que es la mayor virtud de su equipo sobre el terreno de juego?

Diría que la mayor virtud que tenemos es el compañerismo. Siempre intentamos que estemos bien, ayudarnos a la hora de jugar y preocuparnos por las compañeras tanto dentro como fuera del campo, que es muy importante. Somos una gran piña.

¿Qué destacaría de la labor desarrollada desde el banquillo por su entrenador?

El banquillo es totalmente nuevo, tanto nuestro entrenador Antonio Pedraza como el preparador físico José Ramón Vargas o nuestra delegada Marta Sebati nos hacen los entrenamientos muy completos físicamente, tácticamente y además de eso consiguen que sean amenos. Esto hace que cada día de entrenamiento sea dinámico, entretenido y que siempre tengamos ganas de más. Además, siempre nos motivan a mejorar en cada partido y nos animan más que nadie. Si ganamos es trabajo de todos y si perdemos, también. Tenemos un cuerpo técnico muy bueno y completo.

Mirando a la categoría, ¿cómo ve la Segunda Andaluza Femenina de Sevilla?

Creo que cada vez está más movilizado el fútbol femenino y eso hace que estemos en una categoría con muchos equipos. Hay diversidad de niveles, pero es normal. Aparecen equipos nuevos que necesitan tiempo para coger algo de nivel, pero lo importante es que todos los equipos le ponen ganas y eso hace que podamos tener esta Liga.

¿Cómo considera que es, a día de hoy, el estado del fútbol femenino en la provincia de Sevilla?

Me parece que está pasando por un buen momento, reflejado queda en el número de equipos que hay en nuestra categoría y el número de niñas que hay en categorías inferiores. Cada vez más niñas se animan a jugar al fútbol. Los padres dejan los prejuicios a un lado y disfrutan viendo jugar a sus hijas.

Para acabar, ¿qué expectativas tiene tanto a nivel personal como a nivel colectivo de cara a este curso 2019-2020?

A nivel personal espero seguir fuerte en mi posición y meter algún gol más, que nunca está de más. A nivel colectivo nuestro objetivo es intentar acabar entre las cuatro primeras y que el míster se corte la coleta.