Entrevista a Antonio Ruiz, entrenador del ONCE Málaga

Antonio Ruiz Roca afronta en esta temporada nuevamente el reto de entrenar al ONCE Málaga. El cuadro malagueño es uno de los grandes equipos del campeonato de fútbol para ciegos, estando llamado a pelear por todo en las competiciones que dispute. Por el momento, el arranque liguero del equipo ha sido muy positivo, con victoria en los derbis andaluces ante Granada y Sevilla. Muy amablemente, el técnico del equipo concedió esta entrevista a El Córner del Sur, para valorar esta etapa de su carrera y también para hablar del trabajo realizado en esta campaña.

Háblenos de su experiencia como entrenador en el mundo del fútbol.

Yo llevo ya casi 30 años dedicado al fútbol de videntes y de fútbol ciegos. He pasado por casi todas las categorías: Tercera División, Segunda División B, Segunda División… Desde el año 2000 estoy trabajando con deficientes visuales y, a partir de 2010, con ciegos. Esta última etapa está siendo fantástica, la verdad.

¿Qué fue lo que le atrajo de la posibilidad de afrontar la aventura de entrenar al ONCE Málaga?

¿Sabes lo que pasa? Que en el año 2000, José Urbano, que era el entrenador de los ciegos en aquella época, me comentó la posibilidad de entrenar con deficientes visuales y acepté la propuesta. Después de bastantes años, surgió la posibilidad de que él dejaba el equipo de ciegos y me lo ofrecieron. La verdad es que estoy encantado con el reto y la experiencia: estoy muy contento con todo lo que he vivido hasta ahora.

¿Qué cambios ha notado en el equipo en este tiempo que lleva dirigiéndolo?

El equipo ha pasado por diversos procesos, porque ha habido gente que ha entrado, gente que ha salido… Hemos pasado de ganar muchas cosas a ganar ahora menos, pero es verdad que por circunstancias no hemos tenido a jugadores al máximo nivel. También tiene que entrar gente joven… Estamos en un momento de reconversión.

¿Cuál ha podido ser para usted el mejor momento en esta etapa de su trayectoria deportiva?

Quizás el año que acabamos campeones de Liga: hicimos una temporada inmaculada, no perdimos ningún partido y estuvimos a buen nivel. Es verdad que en ninguna de las temporadas hemos dejado de competir. Siempre hemos estado en los Campeonatos de España, en las fases finales: con mejor o con peor bagaje, pero hasta el último momento siempre hemos estado en los puestos importantes. Pero quizás fue hace dos años, cuando conseguimos el título. El año pasado fuimos subcampeones en el Campeonato de España. Nunca hemos dejado los puestos de arriba, pero es verdad que esto va un poco por fases y por etapas. A Madrid le tocó una parte, el año pasado le tocó a Alicante… Va un poco por fases y también de la edad de los jugadores.

Como entrenador, ¿qué le ha aportado esta experiencia en el ONCE Málaga?

A mí, me ha hecho mucho mejor persona sobre todo. El compartir con ellos esta experiencia me ha enriquecido enormemente como persona, porque ves la realidad desde otro punto de vista: el de estas personas tan fantásticas que tengo alrededor. Me aportan una seguridad que les veo, un cariño, el siempre estar dispuestos y el no cejar nunca en el empeño de conseguir cosas, de ganar y de competir. Me transmiten todos esos valores que para mí son muy, muy importantes.

Con respecto al día a día en los entrenamientos, ¿cuál es la base del trabajo?

Nosotros dependemos mucho del tema del pase, de la conducción y de la finalización. La mayoría de nuestro trabajo va encaminado a eso. Desde el punto de vista táctico es muy complicado hacer un trabajo global porque por desgracia no pueden entrenar todos los chicos aquí: a algunos los tenemos fuera, en pueblos o ciudades diferentes. Nos vemos pocas veces, por lo que desde el punto de vista táctico podemos hacer un trabajo menos importante y sobre todo, nos dedicamos al tema técnico. Aquí las conducciones y las finalizaciones son básicas y es en eso en lo que hacemos mucho hincapié.

Tanto en los entrenamientos como en los partidos, ¿cuál es la importancia que tiene la comunicación tanto entre los miembros del cuerpo técnico como con los jugadores?

Es básica. Los chicos toman aquello que les interesa de lo que les decimos, porque en el fondo, esto es una toma de decisiones. Nosotros les damos la situación en la que están y son ellos los que deciden. Muchas veces, la persona que llega nueva y ve piensa: “le están diciendo que por derecha tiene uno y por izquierda tiene dos y se va por izquierda”… Porque esto son toma de decisiones: nosotros les damos la información, ellos la analizan en décimas de segundo y toman la decisión.

Es muy importante el que ellos sepan discriminar las distintas voces, porque hay veces que no solo hablamos los compañeros dentro del campo, sino los guías. Entonces, ellos tienen que saber discriminar y aprovechar aquello que les interesa. Incluso, una pausa para ellos es mejor que decirles cosas muy seguidas: esa pausa les permite oír el balón, al contrario que también le da referencias en ese aspecto… Es un poco compenetración y saber cuándo hay que hablar y escuchar, claro.

¿Cuál es la mayor complejidad, a su juicio, de este deporte?

La mayor complejidad es lo que te he dicho. Ellos tienen que saber aprovechar la información que nosotros les damos e interpretarla de la mejor forma posible. Utilizan la intuición y el sentido del oído, que en este deporte es muy importante para ellos. Suelen acertar muchísimas veces por esa intuición.

A usted como entrenador, ¿cómo le gustaría que jugara su equipo?

A mí me gusta que el equipo sea muy combinativo y que no solo juegue para adelante, sino que también lo haga hacia atrás. Lo que pasa es que es muy complicado ese tipo de juego porque normalmente, una vez inicias el ataque, volver hacia atrás cuesta mucho trabajo. Desde el punto de vista defensivo, que seamos intensos y que seamos capaces de estar en el campo contrario el mayor tiempo posible.

En líneas generales, ¿cómo valora el inicio de competición de su equipo en el campeonato liguero?

El inicio ha sido bueno. Es cierto que en el segundo partido, Sevilla nos lo puso muy difícil. Sevilla es un equipo que va en crecimiento, que está haciendo un muy buen trabajo con chicos jóvenes. No estando bien hemos conseguido sacar los dos partidos adelante y creo que vamos a ir en crecimiento. Tenemos próximamente un desplazamiento importante en Madrid, que ya ha perdido un partido: vamos a ir a intentar que pierdan su segundo partido y ponernos en una posición franca para competir la Liga.

¿Con qué se queda de los triunfos ante Granada y Sevilla?

En el primero, destacaría la solvencia: estuvimos muy bien de cara a portería. En el segundo, creo que supimos sufrir. Sevilla nos lo puso muy difícil, se puso por delante a falta de muy pocos minutos. Pero fuimos capaces de sufrir y remontar el partido, eso nos da crédito como equipo y nos da fuerza para seguir adelante.

Si tuviera que destacar una virtud y un defecto del ONCE Málaga sobre el terreno de juego, ¿cuáles serían? ¿Por qué?

La virtud, quizás es que son muy corporativos: van todos muy juntos a pelear por la victoria. También, se auto exigen. Desde el punto de vista de que haya algo que nos penalice, creo que deberíamos combinar más. Es un pequeño defecto que tenemos, pero es de todos. Cuando tienes jugadores determinantes como pueden ser Marcelo o “Niño”, es muy difícil que ellos pasen el balón cuando se ponen on fire. Y eso le pasa a la mayoría de los equipos que tienen jugadores de ese nivel, que cuando van encarando a puerta es muy difícil que den media vuelta y combinen. Y eso puede ser un defecto, pero al mismo tiempo, una gran virtud.

¿Cómo ve este año el campeonato? ¿Cuál le parece que es la mayor dificultad de esta competición?

Difícil, como siempre. A priori, Alicante es quien parte como máximo favorito: tienen un equipo muy joven, entrenando todos y eso les da un plus. Después tenemos a Madrid, que parece que no está pero que siempre está; a Tarragona, que es un equipo que en los últimos años se ha dedicado más al Campeonato de España que a la Liga, pero que también está arriba; después estamos nosotros: somos un equipo constante, que aunque es diésel va funcionando bien como bloque. Se nos ha incorporado gente joven y eso nos da un plus de frescura. La verdad es que va a ser un año muy competido y muy divertido, como todos los anteriores.

Los desplazamientos. No somos profesionales y no podemos irnos un día antes a competir. Pero es verdad que tú vas en tren a hacer un desplazamiento largo, te bajas, juegas… Quizás sea lo más dificultoso. Y luego, el no poder estar todos toda la semana juntos: ese es uno de los hándicaps importantes en nuestro caso.

Para finalizar, ¿cuáles son las expectativas que tiene tanto a nivel personal como a nivel colectivo de cara a este curso?

Creo que en este caso, coinciden: competir al máximo nivel para tratar de ganar todo lo que tenemos por delante, la Liga y el Campeonato de España. Y después, llegar bien preparados para que los chicos que vayan al Europeo lo hagan al máximo nivel posible.