Entrevista a Alberto Toledo, entrenador de la UCD La Cañada Atlético Femenino

Alberto Toledo González afronta en este curso 2019-2020 un nuevo reto en los banquillos, dirigiendo al equipo femenino Senior de la UCD La Cañada Atlético. Un conjunto con el que tratará de cuajar buenas actuaciones y pelear por todo en la Segunda Andaluza Femenina de Almería. Muy amablemente, el técnico atendió a El Córner del Sur para hablar de los primeros pasos dados por el equipo en este inicio de campeonato.

Lo primero, cuéntenos su trayectoria en el mundo de los banquillos.

Llevo muchos años entrenando. En Madrid, Las Palmas de Gran Canaria y Almería. Compaginando fútbol y fútbol sala pues ambos deportes me apasionan. En los últimos años he invertido tiempo, dinero y esfuerzo en mi formación. Pero fue hace dos temporadas cuando entrenando como segundo entrenador al Cadete División de Honor de la Unión Deportiva Almería me picó verdaderamente el gusano de dar un paso hacia adelante y ser más ambicioso en mis proyectos deportivos.

Antes, clubes históricos de Almería como el Polideportivo Aguadulce, Estudiantes de Almería, El Club Natación Almería o el Español del Alquían. Además de sumarle más de 10 años como seleccionador de la sección de fútbol sala masculino de la Universidad de Almería.

¿Cómo se produjo su llegada al banquillo del UCD La Cañada Atlético Femenino?

Un viejo amigo, Rafa Moreno, antiguo presidente del Estudiantes de Almería y que en los últimos años se había especializado en el fútbol femenino, ya conocía mi forma de trabajar y me ofreció la posibilidad de formar parte de este ambicioso proyecto para el fútbol femenino en la provincia de Almería.

¿Qué fue lo que más le atrajo de la posibilidad de hacerse cargo del equipo?

Lo que más me atrajo es que las mujeres están muy motivadas por aprender y formarse en esto del fútbol. Durante muchos años se han visto en un plano secundario y ahora disponen de un entorno muy favorable para crecer. Siendo Diplomado en Educación Física y con una vocación pedagógica muy perfilada, tengo unas ganas locas de enseñar lo “poco o mucho” que sé, esto unido a las enormes ganas de devorar conceptos futbolísticos de mis jugadoras me permiten estar muy implicado en este ilusionante reto para mí y mi equipo.

¿Cómo ha sido el proceso de formación de la plantilla de cara a esta temporada?

Se hicieron al final de la temporada pasada varias pruebas de captación. Se perfiló la plantilla y lo demás, una vez empezada la pretemporada, ha sido un poco fruto del boca a boca y del ambiente de trabajo que se genera desde el cuerpo técnico y sobre todo por parte de Almudena (la psicóloga) en pro de trabajar la cohesión del grupo y la definición de los objetivos colectivos que nos reúnen.

¿Qué destacaría de las jugadoras que tiene a su disposición esta campaña?

El hecho de haber podido realizar una selección de jugadoras nos ha permitido construir una plantilla de mucha calidad. Tengo jugadoras con un gran nivel y que llevan un gran recorrido cuando aún el fútbol femenino casi no había echado a andar. Pero quiero reiterarme que lo que más destaco son sus enormes ganas por querer aprender.

A usted como entrenador, ¿cómo le gustaría que jugara su equipo?

Como jugador siempre fui un jugador de equipo que se entregaba a la causa. Como entrenador sólo puedo pedir lo mismo. Siempre me gustó el balón, quizá influencia también del fútbol sala dónde saber dominarlo marca la diferencia. En mi equipo todo gira en torno al balón. Mi modelo de juego siempre que se pueda y me lo permitan será combinativo, estableciendo códigos de juego que generen relaciones y asociaciones de las jugadoras en torno al balón a sus momentos de juego.

¿Cómo es la rutina de entrenamientos que siguen en el UCD La Cañada Atlético Femenino?

Se entrenan tres días por semana. Martes trabajo con Almudena (la psicóloga) para valorar partido anterior y preparar el próximo, además de realizar tareas de entrenamiento que corrijan las carencias que se pudieran dar en el partido anterior. Miércoles trabajo específico con Álvaro (el preparador físico) para mejorar en la parcela física, además de tareas para la introducción de algún código de juego. Y por último, viernes con la ayuda de Pablo (segundo entrenador) dónde se afina de cara al fin de semana preparando estrategia y plan de partido.

La pasada semana arrancó la competición en la Segunda Andaluza Femenina de Almería, logrando su equipo un contundente triunfo ante el CD Vícar Cultural. ¿Cómo vivió el encuentro?

Es cierto que la victoria fue contundente. Nos enfrentamos dos equipos en dos situaciones muy distintas. Nuestro equipo es una selección con jugadoras con experiencia en la competición y el Vícar es un equipo donde prácticamente cerraron su plantilla en la semana previa al partido y donde prácticamente la totalidad de sus jugadoras están empezando en esto de la competición. Lo viví tranquilo pues desde el comienzo se vio la diferencia de nivel. Fue cuestión de tiempo la contundencia del marcador, pero para mí no fue lo más importante. Lo que más me gustó fue ver a mis jugadoras intentar los códigos de juego que se han trabajado durante la pretemporada y ver como la totalidad de mi plantilla participó de forma activa en la victoria aportando cada jugadora su granito de arena.

Más allá de lo abultado del resultado, para mí el máximo respeto a un rival es competir como lo harías en cualquier otro partido independientemente del resultado. Los goles fueron llegando sin ensañamiento, fruto de las rotaciones pues cada chica que entraba tenía ganas de participar y fruto del desánimo del equipo rival que se fue frustrando y bajando los brazos a medida que los goles iban subiendo en el marcador.

¿Qué importancia tiene, a su juicio, empezar el campeonato con una victoria de estas características?

Es importante empezar con victoria pues refuerza lo trabajado en los entrenamientos. Pero ganar como se hizo o ganar de un gol en el último minuto de penalti injusto valen lo mismo, 3 puntos. Esto es una liga, y cada partido cuenta. Cada jornada tienes la posibilidad de ganar 3, 1 o 0 puntos. Pero cada partido no tiene vinculación alguna con el siguiente. Esta misma semana tenemos un rival que nos va a exigir muchísimo, la UD Almería. Habrá que competir y estar a la altura si queremos conseguir algo en esta Liga. Hay que ir paso a paso. Ni “lanzar las campanas al vuelo” cuando se gana holgadamente… Ni “quemar la casa” cuando las cosas no salgan y los resultados no lleguen. En la alegría es más fácil estar unidos, es en la adversidad es donde hay que demostrar lo equipo que somos.

En su opinión, ¿cómo ve esta temporada la categoría?

Es mi primera temporada en un equipo femenino. Estoy en pleno proceso de aprendizaje. La categoría la veo con una alternancia muy marcada de partidos muy exigentes con otros con apenas exigencia. Lo difícil será tener enchufadas a las jugadoras y que no se desconecten en ningún caso. En cualquier caso, me parece una categoría con muy pocos equipos, por lo que la competición tengo la sensación se nos va a quedar corta. Pero esto es lo que hay y tendremos que adaptarnos como venga.

¿Cómo considera que es, en estos momentos, el fútbol femenino en la provincia de Almería?

Pues actualmente lo veo en auge y en proyección. El hecho de que la UD Almería sacase equipo el año pasado y ascendiera le ha dado una mayor difusión y por tanto eso se traduce en mayor repercusión. Nosotros como club y con este nuevo proyecto también queremos colaborar y potenciar al fútbol femenino en nuestra provincia. El tiempo dirá…

Para acabar, ¿qué expectativas tiene tanto a nivel personal como a nivel colectivo de cara a esta temporada?

Expectativas todas. Siempre que me adentro en un nuevo proyecto pongo todo de mí y espero la mejor de las recompensas. Pero con los pies en el suelo entiendo que el resto de los 8 equipos de la categoría quieren lo mismo.

Mi objetivo es como siempre, que cuando termine la temporada mis jugadoras sean mejores que cuando empecé. Si a eso se suma cualquier logro colectivo entonces todo esfuerzo habrá merecido la pena.