¿Distribución geográfica en la Segunda B?

Bueno pues llegó el día: el11 de Julio, se reunía el Comité de la Federación, para aprobar la composición de los diferentes grupos de la tercera categoría del fútbol patrio.

Como todos los años la polémica está servida. Este año el principal damnificado es el Talavera CF: el conjunto toledano quedó encuadrado en el Grupo IV, junto a andaluces, extremeños, murcianos y el representante de la ciudad de Melilla (el equipo decano de la categoría). Cabe reseñar que el conjunto de azul tendrá desplazamientos bastante largos, no bajando de los 200 kilómetros de distancia en su desplazamiento más cercano.

Pero no solo el equipo toledano está disconforme con la distribución, los equipos gallegos no deseaban volver a estar con madrileños y canarios.

Vamos por partes, parece que ya llegó realmente el momento de repensar esta categoría, ¿no les parece?.

Ciertamente, parece que la Federación, con su presidente a la cabeza, está intentando llevar a cabo algunas mejoras en las categorías de su estricta competencia. ¿Pero son las que necesitan? En mi humilde opinión no lo son, y no lo son no porque este humilde escriba lo esté exponiendo con más o menos vehemencia, simplemente son medidas que se están quedando cortas y que tienen una repercusión limitada o nulas. Esta mañana la Federación nos sorprendía a todos con la presentación del rediseño de los logotipos que representan tanto a la Segunda B como a la Tercera, pero lejos del impacto deseado, lo que se ha conseguido es una burla generalizada en las redes sociales, donde la mayoría de los usuarios los comparaban con botijos. Otra novedad que nos presentaba la Federación era la posibilidad a los clubes de que sus jugadores porten el mismo dorsal todo el año, así como su nombre en la zamarra. Para mí, estas novedades son claramente insuficientes, en tanto en cuanto no aborda la reforma principal que necesita la categoría, que no es otro que la eliminación de la misma de todos los equipos llamados “B”, así como la reducción drástica de la categoría.

Me van a permitir, que este escriba, les esboce su visión de la categoría. Para mí la Segunda B debería pasar a ser una división totalmente profesional, con un único grupo de 24 equipos. Esto implicaría que hubiera equipos de gran nivel, lo que a su vez atraería más patrocinios, derechos audiovisuales y por supuesto, mayor competitividad. Es de ilusos pensar que la Federación pueda vender esta categoría en cualquiera de los términos antes mencionados, con tantos equipos de por medio. Una vez realizado esto, que todos sabemos que se tratara de un momento traumático,  la Federación podría hacer mucho más vendible su producto, por ejemplo, vendiendo a un patrocinador el naming de la categoría, vendiendo de forma conjunta la indumentaria de los equipos participantes y unificando horarios, aumentando de manera exponencial, los derechos audiovisuales.

Si se llevara a cabo esta drástica reestructuración, se acabaría con esta pantomima de todos los años, como es el vender la moto de que esta categoría se divide por zonas geográficas.

Podríamos entrar en cómo se organizaría el tema de ascensos y descensos, pero eso, amigos lectores merece otra reflexión.