Cristóbal Parralo, un cordobés en el FC Barcelona campeón de Europa de 1992

Cristóbal Parralo Aguilera nació en Priego de Córdoba, el 21 de agosto de 1967. Nunca jugó en Andalucía, si bien tuvo una prolífica carrera deportiva. Tras comenzar en las filas del FC Barcelona (cuyos colores defendió en dos etapas diferentes), pudo pasar por clubes como el Real Oviedo,  el CD Logroñés, el RCD Espanyol o el Paris Saint-Germain. Además, tuvo la oportunidad de ser internacional absoluto con España en seis ocasiones.

Los primeros pasos de su trayectoria se dieron en la prolífica cantera del FC Barcelona, con cuyo filial debutó en Segunda División en la temporada 1986-1987. Resultó una campaña bastante prolífica para el zaguero cordobés, que participó en 40 encuentros con los barcelonistas. Gracias a ello, pudo dar el salto al primer equipo un año más tarde.

La temporada 1987-1988 fue la primera en la que Cristóbal Parralo compitió en la máxima categoría, debutando en la jornada inaugural ante la UD Las Palmas. En dicho encuentro, el cordobés fue alineado de inicio por el inglés Terry Venables, jugando los 90 minutos reglamentarios. Fue una temporada de aprendizaje, en la que jugó 20 encuentros con los blaugranas y marcó dos goles. Además, estrenó su palmarés, con la conquista de la Copa del Rey.

Tras iniciar en el Camp Nou el curso 1988-1989, se vio obligado a hacer las maletas ante la falta de protagonismo. Su destino fue el Real Oviedo, en el que jugó 29 encuentros y anotó tres goles. Posteriormente, Cristóbal Parralo recaló en el CD Logroñés, jugando dos cursos en el cuadro riojano. En Las Gaunas fue un futbolista importante, pudiendo ayudar a la consecución de la permanencia. Afrontó 83 partidos y marcó cinco goles.

Ese buen rendimiento volvió a abrirle las puertas del FC Barcelona, al que regresó en la histórica temporada 1991-1992. Una campaña en la que, a las órdenes de Johan Cruyff, el cordobés vivió la conquista de la primera histórica Copa de Europa del club ante la UC Sampdoria. No fue el único trofeo que alzó en dicho curso, ya que los blaugranas también lograron la Supercopa de España y la Liga.

Acabada esa temporada y sin haber tenido un protagonismo excesivo, Cristóbal Parralo inició una segunda etapa en el Real Oviedo. Durante tres temporadas jugó en el estadio Carlos Tartiere, rindiendo a muy buen nivel. Fue un jugador importante en el sistema defensivo del cuadro carbayón, jugando 44 partidos tanto en los cursos 1992-1993 como 1993-1994 y 38 en el curso 1994-1995.

Con 28 años recibió la llamada del RCD Espanyol, por el que fichó en el curso 1995-1996. De este modo, Cristóbal Parralo regresó a la Ciudad Condal, manteniéndose como periquito seis temporadas. Fueron años muy positivos para él, donde tuvo galones y gran trascendencia en el equipo. Un equipo con el que, además, alzó la Copa del Rey en la temporada 1999-2000, tras derrotar en la finalísima al Club Atlético de Madrid. En total, jugó 257 partidos en este club.

Los últimos pasos de su carrera deportiva los dio en el Paris Saint-Germain, al que llegó en la temporada 2001-2002. Una campaña en la que ayudó a que los parisinos lograran la Copa Intertoto y la consiguiente clasificación para la Copa de la UEFA. En su primer año en Francia, el cordobés jugó 32 encuentros. Cifras que emuló una temporada más tarde, al término de la cual Cristóbal Parralo acabó colgando las botas.