Chico Linares, historia viva del Cádiz CF

Hablar de Chico Linares es hablar de uno de los futbolistas con un hueco reservado en la historia del Cádiz CF. Un club al que, a excepción de un paréntesis en las filas del Recreativo de Huelva, consagró toda su carrera vestido de corto. De hecho, este zaguero puede presumir de ser uno de los jugadores que más veces ha defendido en competición oficial la zamarra cadista.

Formado en la cantera del Cádiz CF, Chico Linares fue creciendo año a año, escalando en los escalafones inferiores del club gaditano. Gracias a ello, con apenas 20 años consiguió dar el salto al primer equipo. Fue en la temporada 1978-1979, jugando los amarillos en la categoría de plata de nuestro fútbol. En su primera campaña como profesional, pudo jugar 19 encuentros, logrando un gol.

El primer gran éxito que Chico Linares vivió vestido de amarillo y azul llegó en la temporada 1980-1981. Una campaña en la que, bajo la tutela del balcánico Dragoljub Milosevic, el Cádiz CF consiguió ascender a Primera División. En dicho hito, la contribución de este futbolista fue de 29 partidos y tres goles. De este modo, un año más tarde pudo estrenarse en la máxima categoría. Pese al descenso sufrido por el equipo, este jugador dispuso de muchos minutos, afrontando 31 encuentros.

Esa nueva etapa en Segunda División fue breve para el Cádiz CF. Y es que los cadistas consiguieron ascender nuevamente a la máxima categoría, disputando Chico Linares 27 compromisos ligueros. No obstante, el zaguero no pudo disfrutar al año siguiente de la Primera División: acabó recalando en el Recreativo de Huelva, que por aquel entonces competía en la división de plata. Fueron tres los cursos que se mantuvo en el estadio Colombino, jugando 100 encuentros.

Tras tres años fuera de su casa, Chico Linares retornó al estadio Ramón de Carranza en la temporada 1986-1987. Ya no se movería más del Cádiz CF, donde vivió una de las épocas más dulces de la historia del club. No en vano, el zaguero disfrutó de la máxima categoría con el club de sus amores durante siete campañas seguidas. Fueron años donde pudo vivir desde unas históricas semifinales de Copa del Rey ante el Real Madrid CF hasta las sufridas permanencias en la promoción.

La primera de ellas, en el curso 1986-1987 con la liguilla de la muerte a costa del Racing de Santander. La segunda de ellas, en la temporada 1990-1991, ante el CD Málaga en una agónica tanda de penaltis. La tercera, en la temporada 1991-1992, ante el Figueres.

Menos suerte tuvo al término de la temporada 1992-1993, en la que el Cádiz CF acabó poniendo fin a su periplo en la máxima categoría al descender a Segunda División. Tras dicho golpe, Chico Linares continuó un año más en el club. Un curso en el que los cadistas acabaron perdiendo nuevamente la categoría, descendiendo a Segunda División B. Aquel fue el final, amargo, de su carrera deportiva en la que logró ganarse un hueco de gran importancia en la historia del club gaditano.