Atípico final de temporada para la UD Almería

Los rojiblancos terminan su labor en Segunda División lejos de la zona baja, algo inédito luego del descenso cuatro temporadas atrás.

La Temporada 2014-15 fue, hasta el momento, la última del Almería en Primera División. Con tan solo ocho victorias y 32 puntos, el descenso fue algo inevitable, a pesar de quedar a tres puntos de la permanencia.  Si la afición pensaba que algo peor no podía pasar; estaban bastante equivocados.

Salvación milagrosa

Durante la Temporada 2015-16 los rojiblancos la pasaron realmente mal: Fueron el equipo con más cambios de entrenador en una liga (cinco entrenadores pasaron por el banquillo). Tantos cambios en el banco suponen una muy mala campaña y claramente así lo fue: desde la Jornada 6 hasta la ¡33! se posicionaron en puestos de descenso y no parecía que hubiera vuelta atrás.

Cuatro jornadas fuera del pozo para tomar aire y volver a caer una fecha más tarde. La asunción de Fernando Soriano fue una de las claves para que el Almería pudiera conseguir, con mucho sufrimiento, mantener la categoría. La liga la finalizaron en el decimoctavo puesto con 48 Puntos a solamente una unidad de la descendida Ponferradina.

Otra Liga al borde

Un año más tarde todo hacía pensar que los rojiblancos volverían a la parte alta de la clasificación, teniendo a Soriano como referente en el banquillo. Nada de esto sucedió: el Almería volvió a cometer los mismos errores y la Temporada 2016-17 lo tuvo nuevamente en la zona baja. En la Jornada 6 cayó en puestos de descenso y se mantuvo, con algunos altibajos, hasta la Jornada 35 cuando salió definitivamente.

En el curso de la competencia, el número de entrenadores en el banco fueron tres: Fernando Soriano hasta la Jornada 27; un interinato de Fran Fernández y finalmente Luis Miguel Ramis hasta el final de temporada.

Los andaluces terminaron en la decimoquinta posición con 51 Puntos a tres del último descendido: el UCAM Murcia.

No hay dos sin tres

Tercera temporada del Almería en La Liga 1|2|3, tercera ocasión en donde tiene que mantener la categoría. Nuevamente tres entrenadores pasaron por el caliente banquillo almeriense: Ramis se mantuvo hasta la Jornada 14; Dos interinatos de Fran Fernández y en el medio de la competencia un ciclo de 20 partidos de Lucas Alcaraz.

A diferencia de las temporadas anteriores, el Almería no ocupó muchas jornadas la zona de descenso, siendo cuatro la mayor cantidad de partidos que ocuparon esa plaza. Pese a eso, tampoco pudieron escalar muy alto: el decimocuarto puesto en algunas jornadas.

El gran problema que se vivió en los Juegos Mediterráneos fue el de llegar a la última jornada en puestos de descenso: Mientras los unionistas igualan en cero frente al Alcorcón en casa, el Córdoba daba la nota venciendo al Reus como visitante y la Cultural Leonesa vencía en casa al Real Oviedo. Se situaban en el puesto 19º a un punto del Albacete y la Cultural.

Llegar a la jornada final sin depender de uno mismo no debe ser tarea sencilla, y para colmo el Almería no pudo ganar en su último partido: empate en uno en el Anxo Carro, que le alcanzó para mantener la categoría tras la derrota de los leoneses visitando al Numancia.  Final de Temporada en la decimoctava colocación con 48 Puntos, salvando la categoría por el gol-average a favor.

Cuarta Temporada: La ansiada estabilidad                

Confirmado Fran Fernández como entrenador del primer equipo, el Almería logró un cambio: Lejos de la zona de descenso (a excepción de las jornada 1 y 3), los almerienses estuvieron toda la temporada en la zona media de la clasificación, llegando a coquetear con una pelea por el play-off.

El club deberá mantenerse en esta línea, a sabiendas que no contará con uno de sus pilares como lo fue el entrenador, uno de los grandes artífices de esta buena temporada que está logrando el conjunto andaluz.

A falta de una jornada para el final de Liga, la afición rojiblanca vive con mucha tranquilidad este final: Sin hacer cuentas, sin rezar a cuanta deidad exista, solamente disfrutando de su equipo firme en Segunda, sentando las bases en busca de algo más grande.