Antonio Álvarez Giráldez, un central con solera en el fútbol andaluz

Antonio Álvarez Giráldez nacido en Marchena (Sevilla), el 10 de abril de 1955. Es uno de los centrales con más solera de fútbol andaluz. Es un ex futbolista y ex entrenador con una larga y dilatada trayectoria en el mundo del balompié.

Su carrera como futbolista duró veintiuna temporadas. En estas más de veinte campañas militó en tres equipos, todos ellos andaluces: Sevilla FC, CD Málaga y Granada CF. En su extensa carrera disputó un total de 646 encuentros en el fútbol, en los que vio puerta en 16 ocasiones. La cruz de la carrera de este gran central fue no haber conseguido ni un solo título como futbolista.

Su carrera comenzó en el equipo de su tierra, el Sevilla FC. Equipo en el que jugó tanto en Segunda División como en Primera División. Antonio Álvarez Giráldez vistió la zamarra sevillista durante trece campañas (de la 1974-1975 a la 1987-1988), convirtiéndose en uno de los centrales con más historia de la entidad. Casi tres lustros en los que el sevillano disputó un total de 358 partidos, que lo convierten en el noveno jugador con más partidos de la historia de la entidad.

Como sevillista Álvarez Giráldez vivió lo más parecido a un título que tiene como futbolista. Y es que, en el club hispalense logró un ascenso de Segunda División a Primera División en su primera campaña en Nervión, la temporada 1974-1975.

Tras dejar el equipo de su tierra llegó a otro equipo andaluz, el CD Málaga. El central estuvo en la disciplina de los de Martiricos durante cuatro temporadas, divididas en dos etapas. La primera duró tres campañas (de la 1988-1989 a la 1990-1991). En esta primera etapa jugó 102 partidos. Tras un primer efímero paso por el Granada CF, tuvo una segunda etapa como blanquiazul, que duró una campaña: la 1991-1992, jugando 36 encuentros. En estos cuatro años, vivió dos descensos: uno de Primera División a Segunda División (en el curso 1989-1990), y otro de Segunda División a Segunda División B (en el curso 1991-1992).

Su último equipo fue el Granada CF, en el que militó durante sus tres últimas temporadas en activo (de la 1992-1993 a la 1994-1995). En el conjunto nazarí jugó un total de 150 encuentros, todos ellos en la división de bronce de nuestro fútbol. Tras completar su tercera campaña como rojiblanco decidió retirarse a los 39 años.

Después de colgar las botas no dejó el mundo del fútbol. Antonio Álvarez Giráldez se sentó en el banquillo del equipo de sus amores el Sevilla FC durante dos temporadas (la 2009-2010 y la 2010-2011). En estas dos temporadas dirigió al equipo hispalense en 15 partidos. Pese a que la etapa fue corta, logró en el banquillo lo que no había logrado como jugador, un título: la Copa del Rey de la temporada 2009-2010.

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